BEIJING - El presidente estadounidense, George W. Bush, llegó ayer a China para la etapa estrella de su gira asiática, la más delicada debido a la preocupación creciente de Estados Unidos ante el aumento del poderío chino.
Bush llegó con su esposa Laura al aeropuerto de Beijing poco después de las 18.45 procedente de Corea del Sur, donde asistió a la cumbre anual del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico (APEC). La gira comenzó el martes en Japón.
El presidente estadounidense, que realiza su tercera visita a China desde su llegada al poder en 2001, se reunirá hoy, con su homólogo chino, Hu Jintao, y con el primer ministro, Wen Jiabao, antes de partir mañana rumbo a Mongolia, última parada de su viaje. Es la primera vez que habrá un encuentro en China, entre Hu y Bush.
El estadounidense exhortó el miércoles a China a democratizarse y consideró que los avances económicos son indisociables de los progresos en materia de Derechos Humanos y de libertad de culto.
Antes de su llegada a la capital china, los círculos disidentes anunciaron una serie de detenciones y de arrestos domiciliarios.
Bush, quien la semana pasada se reunió en la Casa Blanca con el líder espiritual de los tibetanos en el exilio, el Dalai Lama, anunció que deseaba asistir a una ceremonia religiosa con chinos.
Sin embargo, la visita estará dominada por las cuestiones comerciales. Bush ya anunció que abordaría en particular el tema del yuan, que las autoridades estadounidenses consideran subevaluado en relación al dólar, lo que según ellos perjudica a su país en el ámbito comercial.
La semana pasada, Washington anunció un déficit comercial récord en septiembre de US$ 66.100 millones, casi un tercio del cual procede del desequilibrio en los intercambios con China.
Tenemos que encontrar soluciones a nuestras discrepancias comerciales con China, declaró Bush el miércoles en Japón y añadió: "Trabajando duro y con determinación podremos resolver juntos las cuestiones difíciles".
A pesar de las diferencias, la llegada de Bush a Beijing estuvo precedida de una buena noticia para los intereses estadounidenses.
China anunciará hoy un acuerdo con el gigante aeronáutico Boeing para comprar 70 aviones 737.
Por último, la visita de Bush a la capital china estuvo precedida por una serie de avisos de amenazas de atentados contra estadounidenses emitidas por la embajada de Estados Unidos en China. AFP