Buenos Aires encabeza los ataques a comisarías. En cuatro años hubo más de veinte agresiones registradas a comisarías en el país, ataques que incluyen desde pedreas y protestas violentas hasta, la toma de una seccional en el barrio de La Boca.
Escribe Joaquín Morales Solá :
— Hacia principios de julio (2004) ha quedado en pie el núcleo ideológico más duro y, por lo tanto, el más violento en sus manifestaciones públicas. Repsol, Mc Donald’s y el hotel Sheraton fueron presas de ese hervor revolucionario. También la comisaría de La Boca, aunque en este caso se explicó luego la "misión contenedo- ra" del buen piquetero, Luis D’Elía, que encabezó el ataque y dice que lo contuvo. Ninguna contención se puede explicar desde la sobreactuación del propio delito.
Luego de una semana de variadas reuniones con autoridades de la Casa Rosada, ahora sabemos que D’Elía viaja a Venezuela, donde mantendrá un encuentro con el presidente Chávez.
El piquetero Raúl Castells acusó al Gobierno de impulsar "una guerra civil" entre los argentinos.
— "Ellos militaban durante los años 70, en organizaciones cercanas a la guerrilla y ahora, que están viejos, hacen lo mismo" -, dijo.
El ex presidente Raúl Alfonsín propuso medidas sensatas:
— "Yo sé que una república democrática debe defender a la mujer y al hombre de cualquier explotación. Pero también tiene la obligación de defender a la sociedad de cualquier acto ilegal. El país está ante "la violencia del palo" y a eso hay que responderle.
El Gobierno tiene que actuar para establecer la defensa de la sociedad a través de la acción policial. No se trata de aplicar una represión avasallante, pero sí es necesario organizar buenas redadas que permitan reconocer a quienes estén infringiendo la ley; y que les caiga la pena que corresponda.