Darío Rodríguez fue la gran figura de Uruguay en el encuentro de ayer ante los australianos. El lateral del Schalke 04 fue un derroche de entrega, de personalidad, de lucha, de empuje y de fútbol. Redondeó una tarde estupenda con el gol que terminó dándole el triunfo a Uruguay.
No sólo controló su sector, sino que ambientó el despertar del equipo con sus subidas electrizantes que abrieron las primeras brechas en una defensa muy cerrada, que sólo se limitó a sacar la pelota de su área.
Darío fue el que inició el camino. El que tomó la posta para sacar a Uruguay hacia el arco rival. Para arrimarlo al área australiana. Y fue el propio Darío quien terminó metiendo la pelota que tiró el "Chino" Recoba cuando iban 35 minutos de la primera parte. Su lucha, terminó siendo la de todos. Lo aplaudieron tres millones de uruguayos.