Buenos Aires - La Iglesia católica argentina vaticinó hoy que la "escandalosa" desigualdad social en el país sudamericano puede derivar "en peligrosos enfrentamientos" y manifestaciones violentas de sectores excluidos.
"En una sociedad donde crece la marginación no serían de extrañar manifestaciones violentas por parte de sectores excluidos del mundo del trabajo, que podrían degenerar en peligrosos enfrentamientos sociales", advirtió en un documento la Conferencia Episcopal Argentina (CEA).
Al término de seis días de debates en la localidad de Pilar (50 km al norte), la CEA, la máxima instancia católica que reúne a los obispos de todo el país, reclamó al gobierno políticas de Estado "firmes y duraderas" para combatir la pobreza y el desempleo.
Aunque en baja, el desempleo alcanza a 12,1% de la población económicamente activa de 15,5 millones de personas, lo que implica que 1,2 millones están sin trabajo, mientras la pobreza afecta a 38,5% de la población de 37 millones de habitantes.
En el duro documento, la Iglesia católica, mayoritaria en el país, alertó que "la falta de trabajo digno y estable es una de las peores desgracias de Argentina".
Durante el cónclave, los obispos eligieron como presidente de la CEA al cardenal Jorge Bergoglio, un jesuita moderado que estuvo entre los que más votos recibió antes de la elección en el Vaticano del papa Benedicto XVI como sucesor de Juan Pablo II.
"Es peligroso para el futuro del país, hacer lecturas parciales de la historia. Desde el presente y sobre la base de la verdad y la justicia, debemos asumir y sanar nuestro pasado", opinaron los obispos argentinos en el texto al referirse a la situación de los derechos humanos en los años 70.
La Iglesia es frecuentemente criticada por las entidades humanitarias por entender que esa institución no hizo lo suficiente frente al terrorismo de Estado de la dictadura (1976-83), que dejó unos 30.000 desaparecidos.
Casi tres décadas después, el vocero del episcopado Jorge Oesterheld, anunció que la asamblea resolvió "alentar la investigación por la muerte del obispo" tercermundista de la provincia de La Rioja, Enrique Angelelli, durante el régimen militar.
"Queremos impulsar una investigación profunda de esta muerte, para encontrar la verdad plena y completa en este caso", sostuvo el sacerdote, al indicar que apoyarían la apertura de la causa que impulsa el presidente Néstor Kirchner.
Angelelli murió el 4 de agosto de 1976 en La Rioja (noroeste), en un confuso accidente automovilístico que organizaciones defensoras de derechos humanos denunciaron como un atentado.
AFP