Bagdad - El secretario general de la ONU Kofi Annan exhortó hoy a la reconciliación nacional, durante una visita sorpresa en momentos en que un coche-bomba mataba a ocho personas y dejaba 21 heridos en un vecindario chiíta de Bagdad.
Los líderes chiítas ignoraron las solicitudes para incluir a la mayoría de los insurgentes sunitas en una reunión para reconciliarse.
Fue el primer viaje de Annan a Irak desde la invasión estadounidense en el 2003, y la tercera de un funcionario internacional de alto nivel en el mismo número de días, después de las visitas de la secretaria de Estado norteamericana Condoleezza Rice el viernes y el canciller británico Jack Straw el jueves.
Los tres alentaron a los sunitas descontentos, que forman el centro de la insurgencia, a que participen en las elecciones nacionales del mes próximo. El líder de la ONU también respaldó los esfuerzos de la Liga Arabe para organizar un congreso que reúna a los diversos grupos étnicos de Irak, con el fin de subsanar las divisiones del país.
Sin embargo, el líder del principal partido chiíta, Abdul-Aziz al-Hakim, dijo a Annan que no está interesado en un congreso que incluya a funcionarios leales a Saddam Hussein, miembros del régimen anterior y fanáticos religiosos sunitas que se cree son responsables de los ataques suicidas contra civiles.
Esa posición, que ha sido enunciada también por otros funcionarios chiítas, aparentemente descartará la participación de la mayoría de los que combaten en la coalición encabezada por Estados Unidos y sus aliados iraquíes.
Por su parte, el primer ministro Ibrahim al-Jaafari, también chiíta, indicó que le dijo a Annan que las autoridades iraquíes quieren que la ONU ayude en las elecciones del 15 de diciembre, promoviendo la democracia y mejorando el desempeño de las fuerzas de seguridad iraquíes para combatir a los insurgentes sunitas.
Los chiítas y curdos iraquíes se han mostrado recelosos de la Liga Arabe, pues temen que pueda favorecer a los sunitas. La mayor parte de los países árabes están habitados por una mayoría sunita. Los chiítas forman aproximadamente el 60% de los 27 millones de habitantes de Irak.
Cuando Annan llegaba a la capital, un automóvil cargado de explosivos detonó en el vecindario de Nueva Bagdad, habitado principalmente por chiítas, en momentos en que los clientes llegaban para sus compras del fin de semana.
Entre los ocho muertos había una mujer y su hija de 8 años, dijo el teniente coronel de policía Hassan Chalub. La explosión provocó un gran incendio en el mercado que destruyó decenas de puestos.
Mientras tanto, un sitio en internet operado desde el exterior del país por funcionarios del Partido Baath anunció la muerte de Izzat Ibrahim al-Douri, el funcionario de mayor jerarquía en el régimen de Saddam Hussein que aún permaneciá prófugo. La información pareció confirmar un correo electrónico enviado el viernes donde se anunciaba el fallecimiento de al-Douri. Se cree que tenía al menos 62 años.
Las autoridades estadounidenses creían que al-Douri, uno de los socios más antiguos y cercanos de Saddam, desempeñó un papel crucial en la organización de la resistencia que surgió en el 2003 contra la coalición que ocupó Irak, y que fue fundamental para forjar vínculos entre los restos del derrocado régimen y los rebeldes islámicos.
"En la tierra pura de Irak, el alma del camarada Izzat Ibrahim regresó a Dios el viernes al amanecer", indicó la declaración del sitio de internet.
Describió a al-Douri, nacido en 1942, como el comandante de campo de la "resistencia heroica", y estaba firmado por la oficina editorial y de prensa política del partido Baath.
AP