KATHERINE SHRADER
Osama Bin Laden no ha dicho nada públicamente desde diciembre, el período más largo después de los atentados del 11 de setiembre de 2001, y la gran interrogante para los expertos en terrorismo es si esto tiene algún significado.
El líder terrorista por cuya captura se ofrece una recompensa de U$S 25 millones hizo dos declaraciones en diciembre. Previamente, el 29 de octubre de 2004, apareció en una cinta de video en la cual dijo que para evitar un nuevo 11 de setiembre, Estados Unidos debía desistir de sus amenazas a los musulmanes.
Después de los ataques del 2001, Bin Laden nunca había dejado pasar más de nueve meses sin emitir un mensaje. Esta vez, van 10 meses.
Dos agentes del contraterrorismo estadounidense, que hablaron bajo la condición de no ser identificados, dijeron que nada indica que haya muerto. La hipótesis de trabajo es que está vivo aunque no emite comunicados.
Ben Venzke, director de IntelCenter, un contratista que realiza tareas de apoyo a las agencias de espionaje, dice que los analistas del terrorismo están atentos.
"Este es el primer cambio en varios años. Los mensajes suelen seguir un patrón constante, pero ahora no", dijo Venzke. "Es probable que estos cambios en las comunicaciones de Al Qaeda se deban a un plan, una estrategia de relaciones públicas, no a un desperfecto de su computadora".
Dijo que era la primera vez desde 2002 que pasaba octubre sin que Bin Laden emitiera un mensaje dirigido a los estadounidenses.
Se cree que el líder terrorista se oculta en una zona montañosa de difícil acceso en la frontera entre Afganistán y Pakistán, donde el gobierno de Islamabad ejerce escaso control y las lealtades tribales son inquebrantables.
Venzke sostiene que el silencio de Bin Laden podría obedecer a varios factores. Podría haber decidido cambiar de mensajero. Su lugarteniente Ayman al-Zawahri se ha mostrado mucho más locuaz, con siete mensajes en lo que va del año. Anteriormente solían emitir la misma cantidad de mensajes por año.
También es posible que el terremoto paquistaní limitara la capacidad de transmitir mensajes, que la cinta de octubre de este año fuera destruida en tránsito. Sin embargo, al-Zawahri envió un mensaje después del terremoto en el que pidió ayuda a los musulmanes.
También podría estar planeando un ataque a Estados Unidos y haya tomado la decisión estratégica de mantener silencio en el período previo. ap