Buenos Aires - La Legislatura de la capital argentina definía hoy si somete a juicio de destitución al alcalde Aníbal Ibarra (centroizquierda) por el incendio de una discoteca que dejó 194 muertos, un proceso impulsado por la oposición derechista y cuestionado por el gobierno de Néstor Kirchner.
Los legisladores porteños decidirán la suerte de Ibarra cuando voten el dictamen de la Comisión de Acusación, que recomendó enjuiciarlo por numerosas irregularidades que habría cometido su administración en la prevención y control, antes de la tragedia, y en la atención de las víctimas tras el fatal incendio de la disco Cromagnon.
La sesión tendrá lugar en un clima de tensión, estrictas medidas de seguridad y la presión de los familiares de las víctimas que manifestaban a las puertas de la Legislatura para reiterar su reclamo de destitución del alcalde.
Serán necesarios 30 votos para impulsar el juicio de destitución y, de lograrlo, el jefe de Gobierno quedará automáticamente suspendido y comenzará a funcionar la sala juzgadora.
En declaraciones formuladas antes del inicio de la sesión, Ibarra pidió terminar con la "parodia" de un proceso que genera, según su opinión, "incertidumbre institucional".
Además, acusó al derechista partido Propuesta Republicana (PRO) que lidera el diputado electo Mauricio Macri, principal impulsor de su destitución, de tener "vocación de golpismo institucional".
La oposición a Ibarra cuenta con 27 votos seguros, mientras que el alcalde recibe el apoyo de los legisladores kirchneristas y el socialismo, entre otros bloques.
En medio de la pulseada por sumar adeptos, el legislador macrista Lorenzo Borocotó anunció ayer su pase a las filas de Kirchner y su domicilio fue objeto hoy de un acto de repudio por parte de los familiares de las víctimas de Cromagnon.
"Estamos en una situación donde un voto es decisivo", admitió el jueves a la prensa el macrista Marcelo Godoy, titular de la Comisión acusadora.
José Iglesias, familiar de una de las víctimas y abogado de la causa Cromagnon, dijo que "se está cerca de alcanzar los 30 votos necesarios para enjuiciar a Ibarra", aunque afirmó que "la situación cambia minuto a minuto" porque "hay mucha presión, dinero y viajes al exterior de por medio".
Ante la trascendencia del caso, la Iglesia católica exhortó hoy a los legisladores a votar el dictamen "sin dejarse mover por bajos intereses".
"Porque la impunidad sólo ahonda el dolor, esperamos que cada uno vote de acuerdo con su conciencia, sin dejarse mover por bajos intereses", subrayó monseñor Jorge Lozano en un texto dirigido a los familiares leído por el padre de una joven muerta en la disco.
Los familiares fueron autorizados para ingresar al recinto en grupos de 30 personas, que estarán separadas de los legisladores por un cordón de policías, en prevención de incidentes.
En el exterior, la policía tendió un extenso vallado metálico alrededor del edificio, que impide no sólo el acceso sino la circulación a menos de cien metros a la redonda.
La tragedia de Cromagnon, que conmocionó a los argentinos, tuvo lugar la noche del 30 de diciembre de 2004, a poco de iniciado un recital del grupo de rock Callejeros, cuando una bengala arrojada desde el público provocó un incendio, y muchos de los que intentaban escapar encontraron la puerta de emergencia cerrada con candado.
Hasta ahora suman 32 los imputados en la causa, de los cuales nueve son ex funcionarios del gobierno de Ibarra.
AFP