Panama - El presidente George W. Bush arribará la noche de hoy a esta capital para una rápida visita oficial, en medio de anuncios de protestas de algunos grupos opuestos a su presencia.
Estudiantes y trabajadores preparan una vigilia frente a una iglesia y un mitin en una plaza pública de la capital, pero se espera que sean más pacíficas al contrario de las violentas manifestaciones contra Bush en la reciente reunión de las Américas en Mar Del Plata.
Se trata de la última escala de su viaje a Latinoamérica que también incluyó a Brasil, antes de regresar a su país, donde enfrenta un descontento cada vez más creciente por la guerra en Irak y escándalos políticos.
Bush no trae una agenda definida sobre los temas que tratará en su encuentro de media hora con el presidente Martín Torrijos el lunes, pero sí se tomará un respiro visitando una de las esclusas del canal, un cementerio donde reposan centenares de norteamericanos y la inauguración de una clínica de béisbol para jóvenes.
Aunque el gobierno ha caracterizado la visita como una reunión amistosa en la que se discutirán temas como el comercio bilateral, algunos críticos de Bush dudan sobre la importancia de su visita.
"Pareciera que Bush viene a tomarse una taza de café", señaló en una entrevista telefónica el dirigente sindical de los maestros, Andrés Rodríguez.
"No hay justificación para esta visita, no le vemos un beneficio".
"Con esta visita se afianzan los contactos iniciados por el presidente Torrijos en abril en Washington (cuando) abordó con Bush asuntos como el papel facilitador de Panamá en la solución de temas regionales, la democracia, la institucionalidad, el impulso y el mejoramiento del clima de negocios en nuestro país", señaló por su parte la presidencia de la República en un comunicado.
Es posible que Bush y Torrijos toquen lo relativo a las negociaciones que realizan ambos países desde el 2004 para la firma de un acuerdo de libre comercio, estancadas por el momento por la falta de consenso en el tema agrícola.
La agenda de Bush incluye una mesa redonda con algunos dirigentes empresariales y sindicales, para analizar el futuro de Panamá.
Bush podría escuchar en ese diálogo el interés y los temores que suscitan la posible firma de un TLC.
Los opositores consideran que Torrijos debe aprovechar la ocasión para plantearle a Bush varios reclamos, como la limpieza de las áreas aledañas al canal utilizadas en el pasado por los militares en ejercicios bélicos y prácticas de tiro, así como las demandas de la gente afectada por la invasión norteamericana el 20 de diciembre de 1989.
El presidente George Bush padre ordenó esa acción militar que expulsó del poder al general Manuel Antonio Noriega.
El canciller (Lewis) dijo que no hay agenda, que es una visita de cortesía , comentó Marco Gandásegui, del Centro de Estudios Latinoamericanos. Eso indica aún más la falta de decisión del gobierno en tratar problemas pendientes con Estados Unidos.
AP