PARIS | AFP
La explosión de violencia que estremece a Francia desde hace más de una semana, protagonizada por jóvenes que se sienten marginados, debe servir de advertencia a toda Europa, estiman algunos comentaristas y la prensa de varios países europeos.
La violencia callejera surgida hace nueve días en la periferia de París se propaga como reguero de pólvora por los barrios más desheredados de las grandes ciudades francesas, saldándose, solo ayer, con 900 vehículos incendiados y 253 detenciones.
Este es el peor balance de los disturbios, que se originaron a raíz de la muerte por electrocución de dos adolescentes cuando se creían perseguidos por la policía.
Como las noches anteriores, las instituciones públicas (escuelas, alcaldías, comisarías, camiones de bomberos) e intereses privados (comercios, almacenes, bancos) fueron blanco del vandalismo.
Y ahora el temor de incidentes similares se propaga por todo el continente europeo.
Para el líder de la oposición de centro-izquierda italiana, Romano Prodi, una explosión de violencia urbana en Italia sólo es asunto de tiempo, ya que los suburbios de la península están entre los peores de Europa.
"No debemos pensar que somos tan diferentes de París", es sólo una cuestión de tiempo, estimó el ex presidente de la Comisión Europea. Algunos analistas estiman un plazo de cinco a 10 años para que suceda algo como en Francia. En Italia hay un mayor porcentaje de emigrantes ilegales.
Portugal y el resto de Europa deben sacar las lecciones de la violencia que sacude a Francia, estima la prensa portuguesa.
"Los Estados europeos no deben reproducir los errores sufridos por las primeras generaciones de inmigrantes", señala José Leite Pereira, director del diario Jornal de Noticias.
Por su parte, el eurodiputado del Bloque de Izquierda (extrema izquierda), Miguel Portas, refuta en el Diario de Noticias que la violencia sea consecuencia de la pobreza. "Eso puede explicar la violencia de las megalópolis de América Latina, pero en París, lo dudo", dice.
"Los árabes o los negros de la periferia parisina son simplemente una generación desencantada y consideran sus barrios como territorios que les pertenecen, por lo que ven a un policía como un extranjero y a un ministro idiota y reaccionario como un general de tropas de ocupación", explicó.
"Que nadie se frote las manos, las borrascas del otoño francés pueden ser preludio de un invierno europeo", alerta el diario catalán La Vanguardia.
"Muchas de las causas de este levantamiento no son en nada diferentes de las que existen en otros países europeos", subraya el director del diario en un editorial titulado Arde París.
Para La Razón (de derecha), la violencia que azota a la periferia de las ciudades francesas constituye una advertencia de la enorme dificultad de integrar a los emigrantes musulmanes en Europa.
"Francia, el enfermo en llamas", titula el conservador ABC haciendo hincapié en el mal estructural que afecta a la sociedad francesa y a los valores que rigen la vida cívica de este país.
En Londres, el modelo británico "vivir a su antojo" explotó con las bombas. "Y hace justo un año, un musulmán encolerizado cortó, además de la garganta del realizador (Teo) Van Gogh también el modelo holandés tolerancia absoluta", escribe el diario checo Dnes.