París - Unos 400 automóviles y 27 autobuses fueron incendiados en la octava noche de violencia en los suburbios de París y otras localidades de Francia, se informó hoy.
Los autobuses estaban estacionados en un depósito de Trappes, en la periferia oeste parisina, que fue incendiado por manifestantes.Varios vehículos fueron incendiados en Cote d Ore, centro-este del país, en Bouches-du-Rhone, sudeste, y en Seine-Maritime, oeste.
La situación "tiende a calmarse", dijeron fuentes policiales por la mañana.
La Seine-Saint-denis (periferia norte de la capital, fue la zona de mayor violencia durante la madrugada, ya que al menos 150 vehículos resultaron incendiados.
Los disturbios se suceden desde hace ocho noches tras la muerte de dos jóvenes, en confusas circunstancias, cuando huían de la policía. Ambos se habían refugiado en una cabina eléctrica y murieron electrocutados.
El gobierno francés manifestó ayer su determinación de restablecer el orden en torno a París, donde los incendios y otros incidentes violentos inflaman desde hace una semana los barrios pobres que rodean la capital, donde vive una fuerte población de origen inmigrante.
El primer ministro Dominique de Villepin denunció el jueves estos actos "inaceptables" y subrayó, en la Cámara de Diputados, su rechazo a que "bandas organizadas impongan su ley en los barrios periféricos. "El Estado republicano no cederá. El orden y la justicia en nuestro país tendrán la última palabra", afirmó.
Por su lado, el ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, acusado de haber atizado el fuego al calificar de "escoria" a los exaltados de los barrios, afirmó que "aplicaremos la ley para que la policía sea bienvenida en todos los rincones del territorio de la República Francesa".
Sarkozy, que anunció 143 personas habían sido detenidas en estos días, estimó que los actos violentos estaban "perfectamente organizados". "Por quiénes y cómo, es lo que estamos buscando", señaló.
Poco antes, De Villepin había reiterado su voluntad de "restablecer el orden público" y "hallar soluciones adaptadas" a los problemas de estas zonas en un encuentro con sus principales ministros, entre ellos el de Interior.
Los llamados a la calma del miércoles del presidente Jacques Chirac y los esfuerzos en este sentido de responsables locales, sobre todo de educadores originarios de la periferia parisina, no han dado resultados por ahora en estos barrios situados a 10 minutos en metro de la capital.
En base a ANSA y AFP