Suburbios de París azotados por violencia sin precedentes

| Muerte de dos jóvenes árabes prendió la mecha hace una semana. Gobierno se ve desbordado por disturbios

PARIS | AFP y ANSA

Destrucción de vehículos, edificios públicos y comercios, y enfrentamientos entre jóvenes y policías reinan desde hace una semana las noches de los suburbios parisinos, en una ola de violencia sin precedentes que hace tambalear la política de "mano dura" impulsada por el Ministerio del Interior francés.

Ayer en la madrugada se produjo la séptima noche consecutiva de enfrentamientos. Unos 80 vehículos fueron prendidos fuego en el conurbano de París y dos balas de plomo fueron disparadas contra las fuerzas de seguridad en la localidad de La Courneuve, periférica a la capital de Francia. No se registraron reportes de víctimas fatales.

En un complejo de viviendas populares denominada como "la Ciudad de los 3000", tres periodistas televisivos que cubrían los disturbios fueron atacados a pedradas. El auto en el que viajaban fue incendiado. El mismo destino tuvo una concesionaria de automotores y un carro de bomberos.

La violencia urbana comenzó el jueves 27 de octubre con la muerte accidental por electrocución de dos adolescentes de origen árabe, de 15 y 17 años, que se refugiaron en un transformador eléctrico en Clichy —sous— Bois creyendo ser perseguidos por la policía. Desde entonces, los serios incidentes se desplegaron por nueve comunidades periféricas en los que hay una gran proporción de inmigrantes, muchos de ellos en situación de pobreza, desempleo y continuamente enfrentados a las autoridades.

Según la investigación oficial, un policía había advertido por radio a sus colegas sobre el riesgo que corrían estos adolescentes al refugiarse en el transformador. Ayer comenzó una investigación judicial por omisión de socorro.

CRITICAS. El ministro del Interior francés, Nicolas Sarkozy, que supo autoproclamarse como "paladín de la seguridad" en base a su política de mano dura, está recibiendo críticas de la oposición y el oficialismo. Desde que inició sus funciones, Sarkozy se ha destacado por descartar un acercamiento de las fuerzas del orden con la sociedad, e incluso a utilizado términos insultantes hacia sectores de la población de las zonas consideradas "sensibles".

Sus actitudes frecuentemente son rechazadas por la oposición, pero en estos días ha recibido críticas del ministro delegado para la Igualdad de Oportunidades, Azouz Begag, un sociólogo de origen argelino que creció en la zona periférica a París.

Se estima en cinco millones de personas la población de unas 750 áreas "sensibles" en toda Francia, zonas donde el desempleo alcanza una media del 20% contra un 10% a nivel nacional.

Batalla por perder

El canciller francés, Philippe Douste—Blazy, dijo ayer que la situación en los suburbios de París hace peligrar la batalla de la integración de inmigrantes y franceses en beneficio "de una radicalización de movimientos basados en la religión como pasa en otras partes del mundo, llevados de la mano de la desesperación, y que hay que evitar a cualquier precio".

El jerarca llamó a evitar "las zonas sin ley", usualmente periféricas a las grandes urbes habitadas mayormente por pobres, desocupados e inmigrantes, donde "médicos, enfermeras y bomberos no se atreven a entrar".

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