La reivindicación de la reforma agraria como "un instrumento indispensable para la ruptura con el actual modelo de desarrollo excluyente concentrador de tierra, renta y reproductor de pobreza y desigualdad", está incluida en la Declaración de Montevideo, aprobada al cabo de la V Asamblea Ordinaria de la Coordinadora de Organizaciones de Productores Familiares del Mercosur (Coprofam).
La reunión se realizó entre el 26 y el 28 de octubre en Montevideo donde organizaciones de agricultura familiar, campesina e indígena del Mercosur ampliado analizaron las consecuencias de las negociaciones que se vienen llevando a cabo en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC) y con la Unión Europea, así como el proceso de integración del Mercosur.
Según la declaración, los tratados de libre comercio que se implementan "con la primera potencia del planeta (EE.UU.) atentan contra la soberanía y le desarrollo autónomo de los pueblos de América Latina y profundizan la desigualdad y la pobreza, principalmente en el medio rural".
En cuanto al Mercosur, los agricultores familiares consideran "imprescindible armonizar las políticas públicas de desarrollo rural intrabloque", a la vez que sostienen que la democratización del uso de los bienes fundamentales, como la tierra y el agua, "impulsa y condiciona el cambio de poder político, económico y social en el medio rural".
El documento está firmado, entre otros, por la Comisión Nacional de Fomento Rural, la Asociación de Colonos del Uruguay, la Intergremial de Productores de Leche y la Asociación de Mujeres Rurales del Uruguay.
Las gremiales reafirman la necesidad de que "los gobiernos no defrauden las expectativas generadas en el conjunto de la población, adoptando medidas diferenciadas que viabilicen la agricultura familiar, campesina e indígena".