Con un acto callejero frente a la sede central del banco Credit Uruguay en Rincón y Treinta y Tres, la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU) dará comienzo el próximo lunes a un plan progresivo de conflicto que busca debilitar a la banca privada ante el fracaso de las negociaciones por la bolsa de empleo.
Los bancos y el sindicato no se pusieron de acuerdo en el Ministerio de Trabajo acerca de la forma en que debe instrumentarse esta bolsa, que nuclea a cerca de 1.000 trabajadores que quedaron sin empleo en la crisis del año 2002.
El conflicto tiene como objetivo "generar un cambio de posición en la patronal", llevará a que "el proceso del sistema privado se haga más lento y en corto tiempo no sean operativos muchos bancos privados del país", dijo a radio El Espectador José Luis Ramos, presidente del consejo del sector financiero privado de AEBU.
Desde esta semana se trabaja a reglamento en muchos bancos, sin realizar horas extras ni cambios de sector ni turno. Pero a partir del lunes comenzarán buena parte de las medidas (que incluirán paros), pero no serán anunciadas previamente ya que se busca que influya el factor sorpresa.
"Las medidas tenderán a restringir la operatoria paulatinamente y que a los bancos se les dificulten las operaciones más sensibles. Pero, a la vez, intentaremos que los clientes se perjudiquen lo menos posible", afirmó ayer el presidente del consejo central del gremio, Gustavo Pérez.
"No queda otra opción que desembocar en un conflicto. El gremio saldrá a la calle y dejará todo en función de lograr las soluciones que venimos aportando y que no van en sentido contrario al desarrollo del sistema financiero. Pedimos que se contemplen las situaciones que han quedado colgadas de la crisis del 2002, como es el caso de casi 1.000 compañeros que no tienen trabajo", sostuvo Pérez.
FORMULAS. La semana pasada el Poder Ejecutivo presentó una propuesta que consistía en que los bancos tomaran siete trabajadores de la bolsa y tres del mercado laboral, en el caso de los cargos de jefe hasta auxiliar. Para los cargos jerárquicos (adscripto, contador, tesorero, gerente) se planteaba tomar un empleado de la bolsa contra nueve de afuera. El planteo fue aceptado por AEBU, pero rechazado por la patronal.
La postura inicial del sindicato era que se tomaran dos trabajadores de la bolsa por cada tres nuevos empleados, mientras la postura empresarial era exactamente inversa.
Desde 2002 fueron "reinsertados" 140 empleados en el sector privado y 58 en la banca estatal.