Kirchner se distanciaría de Chávez si Washington lo ayuda con el FMI

| La Casa Blanca aceptaría interceder ante el organismo, pero a cambio pedirá a Argentina que respalde el ALCA

BUENOS AIRES | AFP, AP y ANSA

A dos días de la llegada de los 34 presidentes a Mar del Plata, una negociación entre Estados Unidos y el anfitrión Argentina podrían zanjar las diferencias entre los países americanos sobre si mencionar o no un compromiso con el Area de Libre Comercio de las América (ALCA) en la declaración final de cumbre de mandatarios que se desarrollará entre viernes y sábado en la ciudad balneario.

El otro punto en negociación es un distanciamiento entre el gobierno argentino y su aliado venezolano, Hugo Chávez. Según informó ayer el diario argentino Clarín, el gobierno del presidente Néstor Kirchner buscará el apoyo de Estados Unidos para encarar una dura renegociación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), al que debería pagarle más de U$S 7.000 millones de aquí a 2007. Washington aceptará la mediación, pero a cambio reclama que Buenos Aires apoye la inclusión del ALCA en el documento final de la cumbre, según revelaron al matutino fuentes oficiales argentinas. El pacto sería cerrado el viernes en el encuentro bilateral que mantendrá Kirchner con su par estadounidense George W. Bush en Mar del Plata.

La declaración final y un plan de acción al que se comprometerán los mandatarios deberán estar redactados esta noche para que los cancilleres le hagan mañana los últimos ajustes. La mención al ALCA ha sido el punto de mayor polémica entre los negociadores, aunque se descarta que habrá alguna referencia de alcance todavía incierto.

Además y de acuerdo a Clarín, Bush pondrá a Argentina otra condición: que se distancie del controvertido presidente venezolano Hugo Chávez, sospechoso de financiar movimientos armados en otros países de la región y profundamente enfrentado con Washington. Esto seguramente será difícil de aceptar para Kirchner pues ha mantenido una cordial relación con el mandatario venezolano, con cuyo gobierno firmó importantes convenios en materia energética y comercial.

"No va a haber ningún tipo de tome y traiga", rechazó ayer las informaciones de Clarín el embajador de Argentina en Washington, José Bordón. El diplomático diferenció las relaciones bilaterales entre Argentina y Estados Unidos que, a su juicio, "se han llevado en muy buen nivel", de la participación en documentos multilaterales.

PROTAGONISMO. A la vez, la negociación entre Estados Unidos y Argentina, fuera de sus términos, marca una novedad en las relaciones exteriores de América del Sur: la pérdida de peso de Brasil, que en los últimos años lideraba las posiciones y se plantaba como el representante, por lo menos, de los países del cono sur.

El presidente Luiz Inácio Lula da Silva asiste a esta cumbre de Mar del Plata con perfil bajo, con la imagen opacada por una profunda crisis política a causa de las denuncias de corrupción contra su Partido de los Trabajadores (PT) y miembros de su gobierno.

Pero además —y sobre todo—Brasil llega a este encuentro continental con la sensación de que ha fracasado en sus aspiraciones de política exterior, pese a que es el país económica y demográficamente más poderoso de América del Sur.

"Teníamos una diplomacia demasiado ambiciosa, un poco desmedida en función del potencial de Brasil", admitió Amado Cervo, profesor de relaciones internacionales de la Universidad de Brasilia.

Lula se jugó a la creación de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN), un intento por unificar un bloque de contrapeso a Estados Unidos que se plasmó en el papel en 2003. Pero hoy los países andinos (menos Venezuela) demuestran mayor interés en negociar acuerdos de libre comercio con Estados Unidos que en profundizar la CSN.

Sus vecinos del cono sur (Argentina, Paraguay y Uruguay) tampoco parecen muy interesados por la CSN al punto de que a la última cumbre de mandatarios de este bloque no asistió ninguno de los presidentes del Mercosur.

Argentina ha mantenido duros cruces con Brasil en el último año, tanto por cuestiones comerciales o políticas: Lula candidateó a su país para ocupar una banca permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y Buenos Aires no lo apoyó.

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