Buenos Aires - Los une su rechazo a George W. Bush, pero difieren en la forma de expresarlo.
Distintas organizaciones sociales, partidos de izquierda, movimientos de desocupados, figuras del deporte y la cultura estarán al frente de la ofensiva contra la visita del presidente estadounidense con motivo de la IV Cumbre de las Américas, que tendrá lugar en la ciudad de Mar del Plata el 4 y 5 de noviembre.
Pero el movimiento "anti-Bush" no es homogéneo.
Por un lado está prevista una movilización y luego un acto multitudinario en un estadio de Mar del Plata, el viernes, bajo el lema: "Stop Bush (Paren a Bush). Por la dignidad Latinoamericana", que pondrá broche a la III Cumbre de los Pueblos, la contracara del encuentro oficial de presidentes.
Figuras como Diego Maradona, el saltador cubano Javier Sotomayor, su compatriota y cantante Silvio Rodríguez y el director bosnio Emir Kusturica, entre otros, ya anunciaron su adhesión. En tanto que el presidente venezolano Hugo Chávez cerrará el acto principal en el estadio Mundialista.
Los organizadores, encabezados por el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, dijeron desde su página de internet que "la marcha, pacífica y festiva,y con el correspondiente servicio de seguridad, se desplazará a ritmo ligero a lo largo de unas cuarenta cuadras".
Y advirtieron que la movilización "se desarrollará fuera de la zona de exclusión por razones de seguridad". Esa área, cuyo acceso es restringido, incluye a los hoteles donde estarán alojados los mandatarios y al complejo en el que se realizarán las distintas reuniones oficiales.
Pero algunos partidos de izquierda y piqueteros (desocupados) "radicalizados" quieren inTentar llegar hasta el vallado que limita la "zona de exclusión", donde podrían registrarse incidentes con las fuerzas de seguridad.
"Nosotros no estamos de acuerdo con la idea de la marcha principal. Queremos llegar hasta las vallas como mínimo y si podemos, ir más allá", dijo el martes a la AP Gustavo Rodríguez, coordinador nacional del movimiento piquetero "Teresa Vive".
Rodríguez considera que la "tibieza" de los organizadores del acto central obedece a que muchos de ellos tienen estrechos vínculos con el gobierno de Néstor Kirchner, el anfitrión de la cumbre, y quieren evitar "problemas". "Para nosotros tiene que haber una acción de repudio más efectiva", sostuvo.
En tanto, otros grupos se niegan a participar de los eventos relacionados con la III Cumbre de los Pueblos.
El izquierdista Partido Obrero (PO) sostuvo en un comunicado que la llamada "Contracumbre" es "financiada por el Estado argentino que acoge a Bush".
El PO planea "acciones anti-imperialistas en todo el país, manifestándonos frente a cada punto del poder político" y convocó junto a otras fuerzas a una movilización el viernes en Buenos Aires, desde el Congreso hasta la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa de gobierno.
El 60% de los argentinos desaprueba la visita de Bush, según una encuesta difundida el lunes por la consultora Opinión Pública, Mercados y Servicios.
AP