Quejas por Fiesta X: baños, comida y circulación al debe

| Organizadores admitieron que previsiones fueron desbordadas. También faltó señalización dentro del predio

Si bien esta sexta edición de la Fiesta X tuvo éxito en cuanto a la convocatoria —que según datos de la Inspección General de la Intendencia llegó a 85.000 personas— la organización dejó mucho que desear.

Al parecer, los 170 baños portátiles y un 30% más de comida que en años anteriores no fueron suficiente para colmar las necesidades del público durante las doce horas de fiesta.

El acceso, tanto a los baños químicos como a los puestos de venta, era muy restringido. Ya hacia la medianoche, la comida se había agotado en varias barras y los baños colmaron su capacidad, por lo que interminables filas fueron una constante a lo largo de la noche.

El productor responsable de este multitudinario evento, Carlos García Rubio, reconoció las carencias de los servicios sanitarios y gastronómicos, como también los problemas logísticos en cuanto a la circulación de las personas.

Durante las horas pico, entre las 19:30 y 21:30 horas, cuellos de botella se formaron en los accesos principales a la fiesta, a pesar de que los veinte molinetes dispuestos permitían, cada uno, el ingreso de mil personas por hora.

Las aglomeraciones también se reiteraron a la entrada del escenario del Velódromo. De acuerdo a García Rubio, fue un error logístico que bandas de mucha convocatoria se presentaran en un escenario cerrado.

Otro punto a tener en cuenta fue la deficiente señalización dentro del predio, y los mapas entregados en las entradas escasearon a la hora de empezar el evento.

PARA LA PROXIMA. Hubo algunos imprevistos, confiesa el organizador. "Alquilamos todos los baños que había en Uruguay y teníamos más comida que en fiestas anteriores, pero aún así no dimos abasto".

Sin embargo, arrojó un saldo "muy positivo" de lo que fue la Fiesta X en cuanto a la presentación de los artistas. Además, resaltó que la concurrencia fue superior a años anteriores, y pese a la multitud que se congregó durante largas horas, fueron muy pocos los incidentes registrados: en la Comisaría 9na apenas cuatro personas fueron detenidas por desorden público y en la 5ta fueron tres.

En cuanto a posibles daños en la infraestructura y en la zona del Parque Batlle, García Rubio asegura que "un 90% del parque está limpio, no se rompió un solo árbol y no hubo grandes quejas de los vecinos". Para prever cualquier daño, la Intendencia exigió un seguro de U$S 100.000 a los organizadores de la fiesta, y en los próximos días se evaluará la necesidad de cobrar el seguro.

Sin embargo, los errores logísticos en los servicios gastronómicos y sanitarios son puntos que se afinarán para la próxima edición de la fiesta, que de acuerdo al organizador, será nuevamente en el Parque Batlle.

Datos

170 baños portátiles no fueron suficientes. Para la próxima, consideran prescindir de los gabinetes portátiles y recurrir a otro tipo de estructura.

La comida escaseó y fue una de las quejas principales. De alcohol, el organizador del evento estima que se consumieron 25 mil litros de cerveza.

No hubo incidentes graves. En la Comisaría 9na fueron cuatro las personas detenidas, en la 5ta tres fueron detenidas en las inmediaciones del Parque Batlle por causar desórdenes públicos, y un policía fue trasladado a la 10ma al ser golpeado en la fiesta.

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