Buenos Aires - El subsecretario de Asuntos Hemisféricos de Estados Unidos, Thomas Shannon, dijo que el objetivo del ALCA es "importante" en la agenda de su país y confió en poder avanzar en ese sentido en la próxima Cumbre de las Américas en Argentina, en declaraciones a Clarín este domingo.
"El ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas) sigue siendo importante para nosotros, en tanto que es una expresión de una aspiración de libre comercio en todo el hemisferio", dijo el funcionario en una entrevista realizada en Washington.
A 11 años de su lanzamiento, el ALCA sigue siendo un tema espinoso en las relaciones entre la Casa Blanca y varios países latinoamericanos y se ha transformado en uno de los escollos para consensuar la declaración final de la Cumbre que tendrá lugar el 4 y 5 de noviembre próximo en Mar del Plata (sur).
Sin embargo, Shannon es optimista: "Aun quedan unos días para llegar a un acuerdo para la Declaración final", dijo al diario.
La idea de un área de libre comercio desde Alaska hasta Tierra del Fuego fue lanzada hace más de una década por el ex presidente George Bush, padre del actual mandatario estadounidense.
En diciembre de 1994, 34 países del hemisferio (todos excepto Cuba) se comprometieron en Miami a cerrar las negociaciones para crear el ALCA y estimaron que el proyecto estaría en vigor en enero de 2005.
Consultado sobre otros temas importantes para la Casa Blanca, apuntó la consolidación democrática y el desarrollo económico.
Sobre las diferencias que existen entre su país y los países de la subregión, consideró que "la división no es entre un enfoque orientado al mercado y un enfoque orientado al rol del Estado".
Reconoció que su país y Canadá tienen una política económica distinta al resto de los países del continente, pero aseguró que "todos hemos pasado por periodos en los que el Estado ha tenido un rol importante en la economía, debido al tipo de crisis que se vivieron".
El rol del Estado, que se ha visto debilitado en América Latina luego de la ola privatizadora de los años 90, es un tema de controversias a raíz del lema de la Cumbre que es "Crear trabajo para enfrentar la pobreza y fortalecer la gobernabilidad democrática".
Estados Unidos considera la liberalización comercial y la competitividad como motor principal de creación de empleo, pero muchos gobiernos de la región estiman que esa opción fracasó la década pasada y el Estado debe tener un vol activo para saldar lo que en la región se denomina la "deuda social".
Para el funcionario de la Casa Blanca, el desafío de Mar del Plata es "mantener la unidad de propósitos", eso es "el compromiso con la democracia, los mercados libres y la integración económica".
La Cumbre que se realizará en el balneario bonaerense de Mar del Plata (400 km al sur) contará con la presencia de 33 mandatarios, entre ellos el anfitrión Néstor Kirchner.