RIVERA | FREDDY FERNANDEZ
Funcionarios de la Dirección Nacional de Aduanas, que realizaban controles en Curticeiras, requisaron 70 kilos de carne de procedencia brasileña, que un hombre desocupado de 29 años pretendía llevar a Tacuarembó para elaborar milanesas y comercializarlas.
De acuerdo a lo informado a El País por fuentes de la repartición, 50 kilos de carne estaban en una bandeja especialmente acondicionada en el motor del automóvil en que el hombre viajaba, en tanto, junto a los 20 kilos restantes —que estaban en el asiento de atrás— había una factura que incluía un número de RUC como si fuese comprada en territorio uruguayo que fue desestimada por los aduaneros.
El Juez Mijail Rotas dispuso que la carne fuera incinerada, que el vehículo fuera aprehendido y que el conductor sea emplazado.
POSTERGACION. A todo esto el Ministerio de Agricultura de Brasil anunció que se tomarán nuevas muestras al ganado de cuatro municipios del estado de Paraná donde se sospecha que hay fiebre aftosa, para intentar "tener un diagnóstico más completo".
De esta forma se postergó la esperada difusión de los resultados de las pruebas realizadas por el Laboratorio Nacional de Agricultura para confirmar o desmentir la existencia de más focos de la enfermedad que tiene en jaque a la industria cárnica brasileña.
Según el empresario Egilmar Viana, vicepresidente de la patronal Confederación Nacional de Agricultura (CNA), el problema está bajo control y sólo hay focos de aftosa en el estado de Mato Grosso do Sul. "Como el primer resultado de las muestras de Paraná dio negativo (el laboratorio) está haciendo una nueva confirmación que será anunciada la semana próxima", aseguró el empresario a EFE citando versiones extraoficiales.
Viana confió en que en los próximos seis meses los clientes levanten los embargos en la medida en que Brasil demuestre "la eficiencia" de sus programas de control. Mientras crece la incertidumbre, se mantienen las barreras sanitarias en todas las fronteras de Paraná con estados vecinos y siguen bloqueados los municipios bajo sospecha.
INDEMNIZACION. El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva ordenó el viernes el pago de unos U$S 14 millones a ganaderos de Mato Grosso do Sul, donde hay once focos de aftosa confirmados.
El Centro Panamericano de Fiebre Aftosa comenzó a inspeccionar los puntos de control sanitario entre Paraná, Mato Grosso do Sul y Santa Catarina, así como las fronteras con Argentina y Paraguay.
Pero para algunos especialistas, Brasil, como principal exportador mundial de carne bovina, tendrá más difícil la tarea de recuperar sus mercados, porque su imagen ha sido duramente golpeada.
Hasta ahora 47 países habían cerrado total o parcialmente sus mercados a las carnes brasileñas. Bulgaria y Angola fueron los dos últimos en hacerlo.
El embargo no es unánime. Por ejemplo, Colombia ha prohibido por completo la importación de toda especie de ganado de Brasil y Argentina se ha limitado a restringir la compra de carne de vaca de los municipios afectados.
Según la CNA, en los últimos doce meses Brasil colocó 2,1 millones de toneladas de carne vacuna, un 30 por ciento del mercado mundial, y hasta hoy apostaba a que era posible vender U$S 3.000 millones este año, por encima de los U$S 2.500 millones de 2004.
"Brasil vende a 156 países y ya se han cerrado los principales clientes", explicó el investigador Roberto Lima, de Icone.
"Se está pagando el precio por no haber invertido", observó Lima.
El ministerio de Agricultura y Pecuaria destinó este año el equivalente a U$S 39,5 millones a la sanidad animal. Unos 5,8 millones de dólares fueron "comprometidos" para erradicar la aftosa.
Brasil tiene 195 millones de cabezas de ganado y este año sacrificará y venderá 40 millones, según la CNA. Por cada res el gobierno federal ha comprometido 0,029 centavos de dólar en 2005 para combatir una de las enfermedades más perjudiciales a la ganadería. (En base a EFE)