LUCIA BALDOMIR
A diferencia de lo que sucede en otros mercados de la región, la baja penetración de la telefonía celular que todavía registran los sectores de menores ingresos de la población uruguaya favorece el uso de la telefonía pública, aunque en Antel consideran que esto se revertirá en el mediano plazo.
Fuentes gerenciales de Antel dijeron a El País que "si bien hay oscilaciones en el uso, por ahora no se nota una merma" en la facturación por concepto de telefonía pública, telecentros y locutorios, que representan cerca del 4% de los ingresos de la empresa.
De todas formas, en la telefónica reconocen que "en algún momento se va a producir una sustitución", por un cambio de costumbre de los usuarios y que dicha situación podría comenzar a darse "en el próximo verano". El indicio se basa en que el pico de utilización de los teléfonos públicos o locutorios se da entre noviembre y marzo, con motivo de la temporada de vacaciones, y en que la explosión del crecimiento del mercado celular se dio a partir de enero de este año, con lo que no pudieron observarse grandes variaciones anteriormente.
Los números de 2004 reflejaron una estabilidad en los ingresos por telefonía pública, que podría dar señales de un cambio de las costumbres. En 2004 los ingresos por telefonía pública alcanzaron los $ 402.686, y en 2003 fueron de $ 402.753, según los datos publicados en el último balance de la empresa.
En relación a los ingresos, un dato no menor es que Antel invierte anualmente U$S 500.000 en reparaciones de la telefonía pública. La empresa recibe 300 denuncias mensuales por teléfonos públicos, en su mayoría vinculadas a robos o actos de vandalismo que se producen en Montevideo y Canelones.
COSTOS. El mercado celular si bien tuvo un crecimiento en la cantidad de usuarios, alcanzando los 970.000 clientes —de los cuales 510.000 pertenecen a Ancel, 350.000 a Movistar y 110.000 a CTI Móvil, según datos proporcionados por las empresas— por el factor costos no generó, aún, una importante penetración en los niveles socioeconómicos más bajos, que son quienes más utilizan la telefonía pública.
Asimismo, si bien la competencia entre las empresas proveedoras de servicios de telefonía celular generó una rebaja del precio del minuto de la llamada, el teléfono público sigue siendo más económico en comparación. En un monedero, por $ 3 —el monto mínimo exigido— se puede hablar por 3,4 minuto. Desde un Telecentro el minuto local puede alcanzar $ 1,4 y con una tarjeta de chip el costo oscila entre $ 1,2 y $ 1,5. Respecto de una llamada desde un celular con tarjeta, por ejemplo, cuesta entre 5 y 25 veces menos.
En el caso de una llamada a celular las diferencias entre utilizar una tarjeta o realizar la comunicación desde un móvil el valor promedio del minuto es igual.
Fuentes gerenciales de Antel advirtieron a El País que esta relación ha hecho que en varias empresas no hayan comprado celulares para sus empleados y mantengan el uso de los tarjeteros y monederos para operar.
De comenzarse a concretar un desplazamiento del uso de la telefonía pública a los celulares, los telecentros y locutorios podrán valerse de los servicios extras, como el acceso a internet, para mantener su negocio. En Uruguay existen 120 Telecentros de Antel distribuidos entre los 19 departamentos concentrándose el 42% en Montevideo y Canelones. A estos se le suman los locutorios de privados que operan con el sello de Antel.