TEHERAN | AFP y ANSA
Muerte a Israel!", gritaban ayer decenas de miles de iraníes en Teherán. Se celebraba el "Día de Qods", nombre árabe de Jerusalén, festejo anual que en la víspera estaba marcado por las recientes declaraciones del presidente Mahmud Ahmadinejad, quien pidió que el Estado Hebreo sea "borrado del mapa".
Ayer, dos días después de haber lanzado la amenaza, el mandatario iraní ratificó sus dichos. En el marco de la celebración, donde un declaración final proclamó su "total aprobación" a la expresión, Ahmadinejad aseguró que sus afirmaciones fueron "correctas y justas" y representan "el sentir del pueblo iraní".
Si bien la celebración de Qods incluyó los rituales de prender fuego banderas israelíes, estadounidenses y británicas, así como a una imagen del primer ministro israelí, Ariel Sharon, nada indica un endurecimiento oficial de las posiciones de Irán, más allá de la retórica presidencial.
"Todos los iraníes piensan como el presidente, pero de ahí a hacer la guerra hay un largo trecho", afirmó Seyed Mohammadi, uno de los miembros del batallón de "Candidatos al Martirio", los voluntarios suicidas que desfilaron por las principales calles de Teherán con falsos cinturones de dinamita atados a sus caderas. Incluso, manifestantes señalaron a agencias internacionales que no tiene por qué ser Irán el que lleve a cabo el proceso de "borrar del mapa a Israel". El presidente Ahmadinejad no aclaró el punto y sus dichos del miércoles parecían indicar que Irán se encargaría de esa tarea.
REACCIONES. Las reacciones internacionales de rechazo a la afirmación de Ahmadinejad, sobre todo provenientes de Europa y Estados Unidos, fueron desestimadas por el propio presidente iraní por "no tener ninguna credibilidad".
Su embajador ante la Unión Europea (UE), Ali Ahani, acusó ayer a organizaciones internacionales de incurrir en conductas "discriminatorias", refiriéndose a las amenazas de Israel a su país, expresadas en varias oportunidades incluso en términos de un ataque militar, y habló también de "asesinato continuo de gente inocente en Palestina por el régimen sionista".
El canciller israelí, Silvan Shalom, afirmó ayer que su gobierno —además de pedir el jueves la expulsión de Irán de la ONU— reclamó la intervención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, organismo que condenó en la víspera las declaraciones de Ahmadinejad. También renovó la advertencia sobre la capacidad que tendrá Irán de contar con armamento nuclear "en un plazo de seis meses".
La postura de Uruguay
A través de un comunicado emitido por la Cancillería, el gobierno uruguayo reiteró "su apoyo al inalienable derecho del pueblo israelí a tener su propio Estado".
En el comunicado —que no menciona a Irán en ningún pasaje— agrega que Uruguay "fue uno de los 48 países que promovió el surgimiento del Estado de Israel" ante la ONU. La postura de Uruguay en Medio Oriente ha sido partidaria "del diálogo de los países del área y la negociación pacífica de las diferencias", concluye.
CARTA. El Comité Central Israelita del Uruguay a través de su presidente, Ernesto Kreimerman, entregó ayer en la Embajada de Irán una carta dirigida al responsable diplomático indicando el rechazo a las expresiones de su presidente y lo responsabiliza "de cualquier acción que afecte" a cualquier judío residente en el país.
La misiva fue depositada en el buzón de la sede ya que, según Kreimerman, funcionarios de la Embajada se negaron a atenderlos.