La intención del gobierno de incluir en los programas educativos la historia reciente, es rechazada por la oposición, que advierte que la cercanía a esa época y el papel activo que tienen en la vida pública protagonista de esos momentos, pueden afectar la imparcialidad de la enseñanza.
El Consejo Directivo Central (Codicen), solicitó a los consejos desconcentrados de Primaria, Secundaria, UTU y Formación Docente, que en el "menor plazo posible" actualicen sus programas de historia para el 2006 y se incluya la segunda mitad del siglo XX en sexto de escuela y tercero de liceo, informó ayer el semanario Búsqueda.
El presidente del Codicen, Luis Yarzábal dijo que los jóvenes "confunden los acontecimientos" y "no saben cuáles fueron las causas de la dictadura" porque están "marginados" de la discusión que se procesa en Uruguay. "Los jóvenes de ahora no saben las causas de la dictadura" y tampoco "por qué cayó el Muro de Berlín", agregó.
PELIGROSO. Para el ex presidente Luis A. Lacalle, "siempre es peligroso enseñar historia contemporánea cuando los que la enseñan han sido testigos".
"Hay que dejar transcurrir más tiempo de lo que pasó en 1963 cuando se inició la subversión contra un gobierno democrático que trajo como consecuencia la dictadura. Temo que no se sea objetivo", declaró a El País.
Para el líder herrerista, ese tipo de propuestas pueden tener un riesgo similar a lo que sucedió en el pasado cuando "el Partido Colorado no quedaba bien y se congelaba la historia en el 25 de agosto" de 1825 y "no se hablaba de la Guerra Grande y de la Guerra del Paraguay".
Agregó que si de todas maneras se piensa poner en práctica una medida de ese tipo, se debe lograr un "consenso" entre todos los sectores e indicó que ante la falta de integrantes de la oposición en los órganos de la enseñanza, una propuesta así debe "pasar por el Parlamento".
Por su parte, el prosecretario del Partido Colorado, el ex vicepresidente Luis Hierro advirtió también que es "muy peligroso" desde el punto de vista pedagógico hacer una propuesta en ese sentido, porque "ni los profesores, ni los textos, ni el sistema, están preparados para dar una visión razonable".
"En los últimos 30 años hubo una grosera tergiversación de la historia por la enorme influencia de la izquierda en la sociedad que ha llevado a pensar que la guerrilla fue generosa y razonable. Por eso hay un monopolio de la historia en los hechos posteriores a 1963", dijo a El País.
Según Hierro, "hay que dejar pasar el tiempo", fundamentalmente porque en el actual Codicen, "hay una sola opinión" y para un plan de ese tipo se necesitan al menos "dos opiniones".
Cuando a principios de setiembre Yarzábal concurrió a la Comisión del Senado, anunció el interés del Codicen de incluir la historia contemporánea en los programas, lo que provocó inquietud en la oposición.
En ese momento, el senador blanco Gustavo Penadés dijo que le "preocupa" cómo se enseñarán los hechos de la década del 60. Una idea similar fue manejada por el ex presidente Julio Sanguinetti, que consideró que "no es bueno" incursionar en ese tipo de acciones cuando aún viven "participantes" de esos hechos.