Un hombre atrapado por su pasado

| Para muchos críticos, se trata del mejor papel protagónico del popular actor estadounidense

Uno de los actores más ubicuos de la pantalla grande, Kevin Bacon, protagoniza El hombre del bosque, un drama de alto impacto que se estrena hoy. La historia, basada en la obra de teatro homónima de Steven Fechter, cuenta el regreso de Walter (Bacon) a su ciudad natal luego de doce años de cárcel por un delito difícil de confesar.

Sus viejos amigos y parientes se muestran reticentes a aceptarlo de nuevo y Walter se resigna a la soledad manteniéndose apartado de todos. Acude a su trabajo, no habla con nadie y no muestra interés por otra cosa que cumplir con su rutina, que incluye periódicas visitas al supervisor de su libertad condicional. Sin embargo, esa autoimpuesta vida solitaria llegará a su fin cuando Walter establece contacto con una compañera de trabajo —interpretada por su esposa en la vida real, Kyra Sedgwick—, una mujer de carácter fuerte e independiente. A ella le confesará su crimen, lo que desencadena una serie de acontecimientos que sacudirán sus vidas.

Dirigida por la debutante Nicole Kessell, la película retrata con un asordinado realismo las viscitudes de Walter, un hombre cuyo crimen repugna. Sin embargo, él hace todos los esfuerzos posibles para no reincidir y también para librarse de su vergonzoso pasado. "El pasado no se puede cambiar, pero se puede construir un futuro diferente", piensa, palabras más palabras menos, el personaje interpretado por el protagonista.

El film vuelve a poner la luz sobre Bacon, un actor de larga trayectoria y con una filmografía que abarca más de 50 títulos. El intérprete, oriundo de Philadelphia y nacido en 1958, debutó a los veinte años en la película Animal House, dirigida por John Landis. Pero sería en Footloose, film de 1984, que Bacon dio el salto hacia la fama, un lugar en el que ha permanecido a pesar de no ser una estrella del calibre de Tom Cruise, Jim Carrey o Tom Hanks. A pesar de su extensa trayectoria en el cine y de haber sido dirigido por pesos pesados como Clint Eastwood (Río místico), Ron Howard (Apollo XIII), Oliver Stone (JFK) y Barry Levinson (Hijos de la calle), entre otros.

Pero Bacon cuenta con algo que ninguno de sus colegas tiene: un juego bautizado con su apellido. Ideado por un grupo de universitarios estadounidenses, el desafío de "A seis grados de Kevin Bacon" consiste en conectar al actor con cualquier otra estrella del mundo del cine en no más de seis asociaciones. Con el tiempo, el juego tuvo su propio sitio web, su versión para juego de mesa y hasta un libro. El propio Bacon escribió hace poco sus reflexiones acerca del juego: "Oí hablar del juego por primera vez hace varios años. De hecho, recuerdo haber pensado ‘Esto no va a durar, va a desaparecer como el hula-hula’. Pero Internet explotaba y el juego se esparció como un reguero de pólvora, hasta que en 1994 me pidieron que apareciera en el programa de John Stewart junto a los creadores del juego, tres chicos del Albright College. A esa altura ya me irritaba la idea. Sentía que era el blanco de alguna broma masiva. Pero aprendí a tolerar y a veces incluso a abrazar la idea. Lo que he aprendido a apreciar es que es tan solo un concepto. No es algo que se puede comprar ni vender. Nadie se está volviendo rico con esto. Ni siquiera yo, cosa que lamento".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar