Buena parte de los ejecutivos de los bancos privados esperan que hasta fin de año se expanda el mercado del crédito, un moderado aumento de los depósitos, que las tasas de interés se mantengan en los niveles actuales y que el precio del dólar se ubique entre $ 24,50 y $ 24,90 al cierre de 2005, según los resultados de una encuesta elaborada por la consultora KPMG a los que accedió El País.
En cuanto al escenario macroeconómico del último trimestre, el 57% de los banqueros considera que el aumento de los precios minoristas será mayor al del trimestre anterior, cuando llegó al 2,29%. KPMG destaca que esa percepción no concuerda con la expresada por analistas económicos en la encuesta elaborada por el Banco Central (BCU) que esperan que la inflación se sitúe en 1,36% en el período.
En otro aspecto en que banqueros y analistas discrepan es en el comportamiento del tipo de cambio. Mientras éstos últimos esperan que el dólar se ubique en $ 24,26 a fin de año, los banqueros prevén que su precio esté entre $ 24.50 y $ 24,90. La previsión se alinea con la del gobierno, que en el proyecto de Presupuesto enviado al Parlamento situó el valor de billete en $ 24,91. Cabe destacar que en las mediciones anteriores las expectativas de los ejecutivos bancarios siempre estuvieron por encima de precio efectivo de la divisa.
NEGOCIO. El relevamiento indica que el negocio bancario está concentrado en prestar a las grandes empresas, las que en promedio conforman el 67% de la cartera de créditos. A las pequeñas y medianas empresas se destina el 25% de los créditos.
En cuanto a la recuperación de créditos el 90% de los encuestados no espera mayores dificultades. Entre enero y setiembre la morosidad del sistema bancario privado llegó al 2,4% frente al 4,3% del mismo lapso de 2004, de acuerdo a datos de la superintendencia de bancos.
Aunque la mayoría de los bancos que participaron de la encuesta proyecta mantener sin cambios su política de créditos, el 30% de ellos prevé flexibilizarla, destinando la expansión al consumo, la construcción y la industria.
Las tasas de interés se mantendrán estables, pero el 30% de los encuestados prevé ajustarlas al alza en casi todos los préstamos en moneda extranjera.
Finalmente, cabe destacar que todos los consultados por KPMG se manifestaron proclives a diversificar sus portafolios en distintas monedas. El 29% optó por dividir casi en tercios el portafolio por monedas y el 43% no admite un grado de dolarización de su cartera menor al 80%.
La moneda nacional forma parte de todos los portafolios bancarios con una participación promedio de 23%, un mínimo de 10% y un máximo de 40%.