"Gremios se someten al Poder Ejecutivo"

Cómo evalúa la actuación del movimiento sindical en el tratamiento del presupuesto?

—Lo más particular de este tratamiento presupuestal fue el silencio del movimiento sindical de los funcionarios públicos. Sacando alguna tímida gestión hecha por funcionarios judiciales y por funcionarios de la educación, particularmente de la Federación Uruguaya de Magisterio y de los Profesores de Secundaria, no hubo lo que habitualmente está acostumbrado el Parlamento. COFE se va dando cuenta que el presupuesto no contiene muchas de sus aspiraciones y por el contrario le da al Poder Ejecutivo una serie de mecanismos para no cumplir exactamente lo poco que comprometió con COFE.

—¿A qué lo atribuye?

—Obedece en buena medida a la estrategia efectiva del Poder Ejecutivo que ha colocado a dirigentes gremiales en la responsabilidad política y entonces la camiseta se ha confundido. Vimos desde el Parlamento un presupuesto sin presencia del movimiento sindical en las barras, sin solicitudes de entrevistas, salvo honrosas excepciones, sin movilizaciones más que algunas, disimuladas, para cumplir con la tribuna. Por eso el gobierno puede llevar adelante el plan del ministro de Economía sin que la sociedad civil haga escuchar su voz con fuerza. Creo que hay un sometimiento a la política económica y una confianza desmedida en que van a dar resultados algunas gestiones con el tiempo. Pero el movimiento sindical se lleva muy poco de este presupuesto.

—¿Qué cree que puede pasar dentro del movimiento sindical?

—Muy pocos hicieron planteos. Y algunos que intentaron manifestar una posición contraria, han visto fortalecer otros sectores más afines al partido de gobierno para cambiar la mayoría en sus sindicatos. Incluso nosotros tenemos conocimiento de algunas amenazas.

—¿Qué tipo de amenazas?

—Amenazas a actuales mayorías sindicales de jerarcas del actual gobierno diciéndoles "ya vieron lo que le pasó a Adeom, si siguen así la próxima elección la pierden ustedes"

—¿A quiénes se refiere?

—Están vinculados a algunos de los sectores más contestarios al gobierno.

—¿Cree que por eso no reclaman?

—Creo que hay una dirigencia sindical que hace seguidismo del partido de gobierno porque están convencidos que la fidelidad es al gobierno, y pueden darle la espalda a quienes los eligieron para defender sus intereses. Hay una parte del sistema que se está confundiendo con la otra, hasta que los agremiados se den cuenta. A mediano plazo la gente se va a dar cuenta de la mala negociación del movimiento sindical, que va a tener que reflexionar sobre esta actitud.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar