El presidente del Banco Central, Walter Cancela, dijo ayer que si la autoridad monetaria incidiera sobre el dólar comprando divisas con pesos generados por "la maquinita" de emitir generaría "presión inflacionaria" y sostuvo que la forma en que el banco emisor ayuda a la competitividad de las empresas es manteniendo los precios bajo control.
Durante el almuerzo mensual de la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM) el funcionario se negó a pronosticar un valor del dólar, aunque sostuvo que el tipo de cambio acompañará la oferta de divisas generada por el crecimiento de las exportaciones y la entrada de capitales al país. Cancela recordó que el tipo de cambio real se ubica en valor similar que en setiembre de 2002. "No recuerdo que en ese momento alguien hablara de tipo de cambio real atrasado", argumentó Cancela.
Más tarde insistió que la ganancia de competitividad por lobby por mayor devaluación "es espuria" ya que no se da por mejora en la productividad, lo que cosechó aplausos de una parte del auditorio.
Increpado por la pregunta de uno de los comensales, Cancela también defendió la utilización del término "oligarquía agroexportadora" recordando los libros de texto de la década de los 50 y 60 donde se describía así a las empresas que operaban para lograr una mayor devaluación en una época en que regía un tipo de cambio fijo.
Cancela negó de plano la posibilidad de aplicar retenciones a las exportaciones o gravar las transacciones financieras como en Argentina —donde con esos recursos se sostiene el dólar mediante fuertes compras diarias— por ser "impuestos distorsivos", a la vez que defendió la vigencia del secreto bancario tanto como "el secreto de confesión" o de un médico.
El funcionario defendió la política laboral del gobierno y sostuvo que "nadie se puede sorprender" por ella, a la vez que afirmó que una economía "sin reglas" en esa área "no atrae a la inversión", luego que un comensal afirmara que los empresarios "están en las cuchillas" por la ley de fuero sindical.