La caída de los precios y tarifas de la telefonía móvil que comenzó en diciembre pasado con la entrada al mercado local de una tercera empresa, la mexicana CTI Móvil, que desató una feroz competencia con Ancel y Movistar derivó en un aumento en la cantidad de usuarios del 48% en lo que va del año en contraposición a una estabilidad en la contratación de telefonía fija, cuyo costos siguen siendo altos en términos comparados internacionalmente.
A fines de enero había 610.000 clientes de telefonía celular de los cuales 396.000 pertenecían a Ancel, 208.000 a Movistar y 6.000 a CTI Móvil. Al día de hoy existen 900.000 clientes de los cuales medio millón son de Ancel, 300.000 de Movistar y 110.000 de CTI Móvil.
En cambio, la cantidad de servicios de telefonía fija se ha mantenido casi incambiada si se observa que en enero existía 1 millón de servicios y actualmente son 1.003.000, según datos de Antel.
Si bien Ancel es quien cuenta con más del 50% del mercado de celulares, las condiciones de competencia se complicarían si las otras empresas comenzasen a rebajar las tarifas, dado que la empresa ve restringidas las posibilidades de maniobra debido a los altos aportes que debe hacer a Rentas Generales.
A fin de este año Antel transferirá al Estado U$S 120 millones, lo que representa un 0,7% del Producto Bruto Interno.
Fuentes de la empresa admitieron su preocupación dado que que ello afecta de manera significativa a Antel, dado que a medida que pasa el tiempo el aumento de la competencia incrementa las chances de perder clientes de telefonía fija, sector que le produce el 70% de sus ingresos totales.
COMPETENCIA. El presidente en ejercicio, Rodolfo Nin Novoa, dijo ayer que el gobierno es consciente de los problemas de competencia que tiene Antel, empresa que ha sido considerada siempre "una caja recaudadora", y planteó la intención de eliminar parte de la carga impositiva que se vuelca a las tarifas para poder aumentar la competitividad.
"Dentro del gobierno hemos hablado mucho de las condiciones desfavorables y es nuestra intención poner a la empresa pública en franca competencia. Que una empresa tenga que pagar un impuesto cada vez que compra moneda extranjera, como le sucede a Antel es francamente atentatorio con las posibilidades de desarrollo", dijo Nin. Fuentes de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto dijeron a El País que la eliminación del Icome no es posible en el corto plazo.
Celebrando el medio millón de clientes —meta que pensaba alcanzarse a fin de año—, Ancel lanzó el sistema "push to talk" de intercomunicación entre celulares y anunció entre el 1 y el 15 de noviembre una rebaja del 50% en la tarifa de las llamadas de móviles entre los usuarios de la empresa, fijos y en los mensajes de texto. Esta bonificación se suma a otras que tenga el cliente en su plan de contratación.
Fuentes de la empresa explicaron que la rebaja será absorbida como costo y comentaron que es difícil que Antel pueda aplicar una reducción de las tarifas permanente en cuanto no se produce un mayor uso del teléfono que compense la baja y no genere pérdidas para Antel. En este sentido, señalaron que la disminución del 16% de la tarifa de las llamadas interdepartamentales aplicada a partir del 1º de agosto, si bien aumentó el tráfico, éste no compensó el porcentaje reducido.