La historia siempre ha prestado amplios ecos a GRITOS que, por eso mismo, continúan resonando hasta hoy. Sin buscar demasiado, encontraremos dos que perduran en la evocación de los sudamericanos: el GRITO de IPIRANGA, y el de ASENCIO. Respecto de este último, habría que profundizar bastante más en la enseñanza primaria, a fin de que no se reiterara aquel error —tan serio como jocoso— en que a un alumno se le preguntó quiénes fueron los protagonistas del episodio histórico, y entró en un silencio sepulcral: la maestra, deseosa de ayudarlo, le decía que se trataba de dos hombres que mucho habían hecho por la patria; y el chico, luego de pensar por un par de minutos, respondió: "Ah, ahora sí: ¡Nasazzi y Arispe!"
Después de lo ocurrido noches atrás en el Estadio Centenario, me propongo presentar ante quien corresponda una moción fundamentada por declarar al 12 DE OCTUBRE, DIA MUNDIAL DEL GRITO. Veamos por qué.
En la semana previa, abundaron las referencias al Descubrimiento de América y a la Batalla de Sarandí: en esa fecha —pero separados por 333 años (los tres tres juntitos) —sonaron sendos gritos que aprendimos a repetir en las aulas escolares.
En 1492, Rodrigo de Triana —el vigía con nombre de cantor flamenco— lanzó el grito que rebotó en la posteridad: ¡TIERRA!!! con el que Colón respiró a "full" y se alejó de la horca que, en medio de interminables días de navegación, estaba preparándole la tripulación que se entretenía recibiendo inscripciones para la Primera Academia de Gays "Sobre las olas", de reciente fundación. Ese GRITO, traducido a todos los idiomas, abrió las puertas del Nuevo Mundo.
En 1825, Juan Antonio Lavalleja, en pleno entrevero de la Batalla de Sarandí —donde a nadie se le pedía a la entrada el Carnet de Identidad porque el acceso era libre— sacó pecho, y encontró tiempo y espacio para pegar un GRITO que, ahí sí el orden de los factores podía alterar el producto: "CARABINA A LA ESPALDA Y SABLE EN MANO", dijo correctamente el héroe minuano... pero, si como alguien se equivocó cierta vez al mencionarlo, el glorioso patriota hubiese ordenado "SABLE EN MANO Y CARABINA A LA ESPALDA", sus obedientes gauchos habrían terminado degollados.
Y el tercer GRITO, que se agrega ahora a esos dos de perenne recordación en cada 12 de Octubre, fue el de Alvaro Recoba cuando anotó el gol que nos diera el triunfo frente a Argentina, que nos permitió entrar en ese 5º puesto de frutas y verduras, y nos sacó pasaje para Australia, donde intentaremos lograr una combinación para volar a Alemania. El ¡"GOOOOLLLL!!!" que colgó "el chino" de un cielo de negro-noche, que instantáneamente, se pintó de azul celeste, llevó una alegría emocionada a todos los habitantes de este país, y a todos los uruguayos que por el mundo circulan con viento a favor o en contra.
Ahora, queda poco menos de un mes para esperar con fe... con "F" de Fabián... de Fabián Carini. Nada de pesimismo. No podemos vivir todo ese tiempo a los saltos, como si fuéramos canguros. Eso... eso que lo hagan los australianos.