RICARDO SOSA.
La disputa entre el Banco Hipotecario (BHU) y el Banco de Seguros del Estado (BSE) por el pago de una póliza millonaria de un contrato de construcción de viviendas reveló una trama de omisiones, pagos que no debieron realizarse y una sugestiva desaparición de documentos.
El conflicto se arrastra desde hace más de dos años y hoy son los nuevos directorios de esas instituciones los que quieren imponer su criterio y así evitar un duro ajuste en sus balances.
Todo comenzó con la contratación de una póliza del BSE por U$S 3,5 millones que garantizaría el cumplimiento del contrato entre el BHU y el grupo constructor Barboni para la construcción de viviendas, incluyendo cuatro complejos habitacionales en Lagomar.
En 2004 el anterior directorio del Hipotecario comprobó que parte del dinero que había adelantado a las empresas de Barboni para acopiar material tuvo otro destino tras lo cual rescindió el contrato.
La actual administración del BHU inició acciones judiciales contra las empresas del grupo Barboni, que a su vez respondió de la misma manera contra el banco.
La aseguradora estatal considera que no debe cubrir el incumplimiento porque hubo omisiones del Hipotecario como asegurado, algo que el banco rechaza.
Uno de los puntos problemáticos en este negocio fue la desaparición de los documentos sobre las garantías hipotecarias que Barboni había presentado ante la aseguradora y que ésta podría ejecutar en caso de tener que pagar al Hipotecario. Con el extravío de los documentos la vía para ir contra el grupo Barboni se volvió más engorrosa ya que se debería recurrir a la Justicia.
Fuentes de la anterior administración del Hipotecario dijeron a El País que el banco cumplió con los procedimientos para no perder el derecho a cobrar la póliza por el cumplimiento, algo que es negado por la aseguradora.
Otra perla en esta historia sería el desembolso de partidas a las empresas de Barboni luego de que se detectaron las irregularidades.
Este hecho y otros negocios entre el Hipotecario y el grupo empresarial Barboni son investigados en una de las seis auditorías que emprendió la nueva administración.
CONTINGENCIAS. Al riesgo de pago de la póliza al Hipotecario se suma el seguro que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) querrá cobrar por el incumplimiento de contrato del concesionario de las obras sobre Ruta 1 y del nuevo puente sobre el río Santa Lucía.
El directorio de la aseguradora ya comunicó al ministerio que no pagará la póliza por considerar que la cartera no actuó en tiempo y forma para evitar el incumplimiento. Sin embargo, es un hecho que el MTOP reclamará el pago generando un nuevo litigio dentro del Estado.
En la aseguradora esperan tener más suerte en estos casos que en el de la póliza que la anterior administración acordó con la aerolínea Uair y que garantizaba el pago de un crédito con el —también estatal— Nuevo Banco Comercial.
Como Uair no cumplió, se debió pagar U$S 2,5 millones al NBC y luego ejecutar las garantías de Uair, que estuvieron lejos de ser suficientes para revertir la pérdida.