Quito - El gobierno de Ecuador afirmó hoy que, tras la detención y reclusión del ex presidente Lucio Gutiérrez, el viernes pasado, éste es un "tema concluido" para el Ejecutivo y competencia de la justicia.
El ministro en funciones de Gobierno (Interior), Galo Chiriboga, indicó que "este tema ha concluido para el gobierno nacional, una vez que se ha cumplido con la responsabilidad de proteger la integridad del señor Gutiérrez, al llegar a territorio ecuatoriano".
Gutiérrez retornó a Ecuador el viernes pasado, después de seis meses en el exilio por varios país y tras renunciar al asilo que le había concedido el gobierno colombiano el pasado 4 de octubre.
Nada más llegar a la ciudad portuaria de Manta, Gutiérrez fue detenido por la Policía y trasladado al Penal García Moreno de Quito.
El ex gobernante, que se entregó sin ofrecer resistencia a las autoridades ecuatorianas, (que le buscaban por estar acusado de atentar contra la seguridad del Estado), dijo que su regreso tenía un propósito: "recuperar el poder".
Gutiérrez fue destituido el 20 de abril pasado por el Congreso, que adujo "abandono del cargo" para cesarlo, pese a que aún ejercía sus funciones en la Casa de Gobierno, aunque acosado por multitudinarias protestas en Quito que exigían su renuncia.
Tras destituirlo, el Parlamento designó como su sucesor a Alfredo Palacio, que hasta esa fecha era el vicepresidente de la República.
Según Chiriboga, los jueces ecuatorianos son "los únicos competentes para decidir si su detención es provisional o definitiva".
"El caso Gutiérrez es un tema concluido", insistió Chiriboga, que reconoció el derecho del ex gobernante de recuperar el poder, pero le sugirió que "lo haga a través de un proceso electoral" que, según dijo, es la única vía que tendría para intentarlo.
El ministro del Interior, que también es el titular de la cartera de Trabajo, excluyó que Gutiérrez, ex coronel del Ejército, sea procesado según las leyes castrenses, pues aseguró que, "por el tipo de infracción, él está sometido a la legislación penal común".
Gutiérrez está acusado de atentar a la seguridad del Estado por unas declaraciones que hizo en mayo pasado en los Estados Unidos, donde dijo que fue víctima de un golpe de Estado y llamó a sus compatriotas a desconocer al gobierno de Palacio.
El ex gobernante niega el cargo de supuesta sedición y, además de reclamar su derecho a la libre expresión, ha asegurado que demostrará en los tribunales que hubo un golpe de Estado en su contra protagonizado, entre otros políticos, por Palacio, a quien ha acusado de "usurpador" y de dirigir una "dictadura".
En unas declaraciones publicadas hoy por el diario ecuatoriano Expreso, Gutiérrez, desde prisión, reclamó su libertad y dijo que primer objetivo político es convocar a un pacto nacional para fortalecer la gobernabilidad y el desarrollo del país.
"Debería estar libre. Me pueden meter preso físicamente pero mi mente y mis ideas jamás las podrán encarcelar", apostilló Gutiérrez y remarcó que su misión es "motivar al pueblo para luchar juntos por el país".
Gutiérrez también comentó sobre la propuesta del presidente Palacio de convocar a una Asamblea Constituyente de "plenos poderes".
"Si volvería a ser presidente de la República, lo primero que haría es convocar una Asamblea Constituyente. Un presidente golpista que traiciona a su compañero, como el actual, que está usurpando el poder, no tiene fuerza moral ni ética", afirmó Gutiérrez.
Además volvió a acusar al presidente venezolano, Hugo Chávez, de haber influido en su salida de la presidencia de Ecuador.
"El presidente Hugo Chávez me comenzó a atacar de manera gratuita; lo que he hecho es defenderme y demostrar su participación en el golpe", aseguró Gutiérrez.
EFE