Escribir memorias al igual que redactar biografías tiene, naturalmente, reglas especiales. Pero hay una que es esencial: mirarse al espejo, para decir la verdad. Como decía Manes Sperber, pasar al papel escrito la propia vida, es realizar una suerte de literatura "a corazón abierto". Esto es lo esencial. Y la importancia del libro, su valor, derivará de ese hecho. La literatura "yoísta" tiene numerosos inspiradores, pero quedémonos con Rousseau, quien señalaba, como lo hemos advertido, que el problema central era: "sinceridad y verdad". Escribir como el más sincero de los hombres.
Y bien, este libro es un hito en las biografías de nuestro tiempo y en estas zonas del mapa. Me refiero a las memorias que escribió Huber Matos, tituladas "Cómo llegó la noche" (Tusquets/Océano), edición que ha sido prologada por el historiador inglés Hugh Thomas. En sus páginas da cuenta de su calvario, tras haber sido uno de los cinco principales comandantes de la revolución cubana (junto con Fidel y Raúl Castro, Camilo Cienfuegos y Ernesto (Che) Guevara) y, precisamente, la carátula lo muestra el día de la triunfal entrada de los revolucionarios en La Habana, junto a Fidel Castro y Camilo Cienfuegos. Como es notorio, Huber Matos comandó la Columna 9 del ejército revolucionario de Sierra Maestra.
La cercana visita de Huber Matos a nuestra ciudad, promocionando un libro que no es de su autoría, llamado "Boitel vive", y las palabras que él pronunciara en el Palacio Legislativo, me han llevado a visitar este libro, que resulta atrapante desde las primeras líneas cuando, a las seis de la mañana del 21 de octubre de 1979 es puesto en libertad, tras veinte años en cárceles castristas. De Cuba es trasladado a Costa Rica porque tal era lo convenido. Y desde entonces, como un caleidoscopio, se suceden imágenes en la mente de este hombre que no sabía, al salir de prisión, siquiera cómo afeitarse y a quien hasta la luz le duele.
Elaborado sobre la base de sus experiencias sobre el largo camino hacia el triunfo de la revolución cubana (la guerrilla, las personalidades de Fidel y Guevara, su columna 9, el bautismo de fuego y la ofensiva final), cuenta de qué forma luego concretará su ruptura con Castro, al advertir las conexiones de éste con el comunismo y los lineamientos marxistas a partir de 1959. Esto derivará, de inmediato, en las acusaciones de alta traición y el juicio sumario que sufrió. Ya en octubre de 1959, escribe Matos, advierte la posibilidad de que Fidel Castro se convirtiera en un tirano como no ha conocido otro su país. Y así, sus divergencias ideológicas, se hacen cada día más profundas con el totalitarismo. Tras el juicio, salvándose de la pena de muerte, es condenado a veinte años de prisión. Periódicamente, es torturado; sus carceleros le dicen además que jamás será liberado y que morirá preso. La descripción de estos años como siglos, convierten a estas memorias en una experiencia dolorosa, aterradora.
A partir de 1979 cuando recobra la libertad, Huber Matos se convierte en una voz disidente, injustamente silenciada, en especial por no pocos intelectuales "obliterados por atracones de ideología" (como dice Octavio Paz) que siguen apoyando a Castro.
A los hombres se los conoce más profundamente por la razón a que los impulsaron sus hechos. Y haciendo oír su voz, con este libro, Huber Matos obtuvo en España el prestigioso Premio Comillas de biografía, autobiografía y memorias. Las palabras de este hombre de 85 años, iluminado sólo por la candelita de su espíritu indomable, llegan para quedarse en la memoria de sus lectores.