Hoy la bancada del Partido Nacional formalizará el pedido de interpelación al ministro del Interior, José Díaz, para examinar el reciente episodio de evasión del Penal de Libertad, aunque ya se adelanta que los nacionalistas cuestionarán aspectos globales de la política de seguridad pública de la cartera. "Tenemos un ministro que está ausente en temas de seguridad, que le cuesta que la Policía actúe en el rol que le toca cumplir", dijo a El País el diputado Alvaro Lorenzo (Alianza Nacional), quien será el miembro interpelante en la ocasión.
La falta de respaldo del ministro al instituto policial, el desánimo que en consecuencia cunde en filas policiales, las diferencias internas en la cúpula ministerial y la falta de una política definida en materia de seguridad serán algunos de los temas que los nacionalistas pondrán por delante al secretario de Estado.
Cabe recordar que el líder de Alianza Nacional, el senador Jorge Larrañaga, reclamó la renuncia del ministro del Interior. Pero los cuestionamientos a la dirección política de la seguridad pública también son firmes en el Partido Colorado. En este sentido cabe recordar que el vocero del Comité Ejecutivo Nacional del partido, Luis Hierro, dijo que "el gobierno ha demostrado en materia de seguridad desorganización, confusión de los objetivos principales y ahora se agrega ineficacia con esta fuga absurda".
"QUE SE VAYA". La visión del secretario de Estado es lo más cuestionado por los opositores. "El ministro tiene una predisposición de ver al policía como a alguien que va a agredir los derechos y garantías del ciudadano, como si viviéramos en una época en la que la Policía disuelve manifestaciones estudiantiles dando palos", opinó el diputado Lorenzo.
A juicio de los nacionalistas, la actitud del ministro y varias medidas concretas adoptadas durante esta administración condujeron a provocar desánimo en las filas policiales. A modo de ejemplo se plantearon las derogaciones del decreto 690 —que facultaba a la Policía a practicar "detenciones en averiguaciones"—, la del decreto que habilitaba a la Policía a desalojar lugares de estudio o trabajo ocupados e incluso algunos aspectos de la recientemente aprobada Ley de Humanización y Modernización del Sistema Carcelario.
A juicio del futuro interpelante estas medidas han incidido en forma negativa. "Esto ha llevado a una virtual paralización de la Policía en función de que el jerarca no los respalda", opinó Lorenzo.
"Un ministro no se puede escudar en la falta de recursos para no hacer las cosas que tiene que hacer, sobre todo cuando hablamos de seguridad. Si esto es así, bueno, entonces que se vaya para su casa", argumentó el legislador.
Lorenzo señaló que la falta de una conducción clara en la cúpula del Ministerio del Interior puede tener consecuencias graves. "En realidad, el ministro actúa más como un ombudsman que como un ministro, y esto lo digo sin cuestionar su papel de garantista porque nadie se va a poner más garantista que yo. Por eso creo que lo que vamos a perder es que haya alguien dentro del Ministerio del Interior que haga las cosas que hay que hacer", concluyó el diputado.
En la reunión de bancada, además de resolver la interpelación a Díaz, los nacionalistas analizarán el tema presupuestal y otra convocatoria a integrantes del gabinete, en este caso la que en filas blancas se llama la "interpelación por la positiva" a los ministros Mariano Arana y Reinaldo Gargano, a quienes plantearán su apoyo en las gestiones relativas a la instalación de plantas de celulosa en el departamento de Río Negro.
"Esto generó muchodolor en la Policía"
"Este episodio ha generado mucho dolor en la Policía, se puede tener toda la tecnología del mundo, pero el factor humano no se puede prever", dijo por su parte el subsecretario del Interior, Juan Faroppa, en relación con el reciente episodio de evasión del Penal de Libertad. Faroppa se excusó de referirse al tema de las diferencias internas en la cúpula de Interior, aunque apuntó: "Siempre hay discrepancias y es bueno que las haya, pero quien toma las decisiones siempre es el ministro y esto seguirá siendo así".
Distintas fuentes del Ministerio del Interior, consultadas por El País, coincidieron en señalar la existencia de diferendos en materia de conducción. Las mismas se expresan, según indicaron las fuentes, sobre todo en lo relativo a políticas carcelarias. Las decisiones en esta materia quedaron estrictamente bajo la órbita del ministro José Díaz y sus asesores directos. Pero también en lo referido al contacto diario con los distintos jerarcas policiales se apuntó que es más frecuente que el mismo se dé con mayor fluidez con el subsecretario que con el ministro, con quien los mandos policiales tienen escaso contacto salvo en reuniones de trabajo.