Montevideo - Con la ilusión intacta en un triunfo el sábado ante Ecuador que le permita seguir soñando con jugar el Mundial de Alemania viajó hoy la selección de Uruguay a Lima, escala previa en su periplo rumbo a Quito, sede el partido.
"Todos los muchachos están con una ganas bárbaras de traerse los tres puntos y eso nos estimula", afirmó el técnico Jorge Fossati antes de abordar un vuelo charter en el aeropuerto de Carrasco con la delegación "celeste".
CONFIANZA.
"Sacaremos un buen resultado el sábado", pronosticó el zaguero Paolo Montero, quien en relación a sus molestias musculares aseguró sentirse "mucho mejor".
Richard Morales, en tanto, reconoció que todavía siente dolor como consecuencia de una lesión intercostal, pero anticipó que llegará al "cien por ciento" para jugar el partido, del que espera que "las cosas salgan bien".
"Será un partido duro, no sólo para nosotros, sino también para ellos", advirtió Diego López, del italiano Cagliari, según el cual habrá que "estar atentos a los remates de media y larga distancia de Ecuador".
"Uruguay traerá un buen resultado de Quito si mantiene el mismo nivel que mostró ante Colombia en la fecha anterior", aseguró Alvaro Recoba, considerado como "la sorpresa" de Fossati para el partido con Ecuador.
EQUIPO.
El entrenador Jorge Fossati viajó sin confirmar el equipo que alineará en el estadio Atahualpa de Quito, que dará a conocer el mismo día del partido.
En el último movimiento, Fossati ordenó un intenso trabajo táctico y la práctica de disparos libres.
Tras los entrenamientos se definió que el portero será Fabián Carini y la línea defensiva se integrará con Diego López, por la derecha, Diego Lugano y el capitán Paolo Montero de centrales y Darío Rodríguez, por izquierda.
Los más seguros en el medio campo serán Pablo García y Omar Pousso, con Gustavo Varela por derecha.
Está en duda por la izquierda de los volantes, Mario Regueiro, que ayer, miércoles, sufrió la perdida de un sobrino de apenas cinco meses.
En caso de no alinear a Regueiro, el entrenador recurrirá a Vicente Sánchez, un futbolista acostumbrado a jugar en altura de México, por lo que puede resultar un buen apoyo físico en el nivel de Quito.
La sorpresa puede ser la inclusión como delantero de Alvaro Recoba, para acompañar a Richard "Chengue" Morales.
QUITO.
En la capital peruana, la delegación pernoctará y mañana poco después del mediodía seguirá con destino a Quito.
La delegación se trasladará directamente desde el aeropuerto al estadio Atahualpa, para el reconocimiento del terreno de juego.
Tras el partido del sábado, la selección retornará a Montevideo, para reponerse e iniciar el lunes su trabajo para el último partido con Argentina, el próximo día 12 en el estadio Centenario.
EFE y ANSA