Comienza hoy en Cinemateca 18 el denominado "Encuentro con el nuevo cine sudafricano" organizada por la Embajada de Sudáfrica en el Uruguay, la National Film and Video Foundation of South Africa y Cinemateca Uruguaya. Integrada por una decena de títulos, la muestra, que habrá de extenderse hasta el miércoles 12 de octubre inclusive, es la primera del cine de ese país que llega a Latinoamérica desde la independencia de Sudáfrica hace once años.
Puede ser la oportunidad para abrirse a una producción que se ha venido afirmando en el correr de la última década hasta llegar a la nominación al Oscar (que no llegó a ganar) con Yesterday de Darrell Roodt, o el Oso de Cristal berlinés a La cámara de madera, justamente uno de los títulos que se exhiben ahora.
HISTORIA. Conviene extenderse un poco sobre los antecedentes del fenómeno. El 27 de abril de 2004 Sudáfrica celebró el décimo aniversario de sus primeras elecciones democráticas. La fecha justificaba detenerse en el camino, mirar hacia atrás, valorar lo hecho y lo que todavía falta. Eso fue lo que hicieron, por ejemplo, los realizadores involucrados en el llamado Proyecto 10, una serie de documentales producidos por la South African Broadcasting Corporation y rodados por cineastas que reflexionaron sobre esa década de libertad. Pero mucho más revelador es el trabajo de autores que incursionan en el largometraje de ficción, donde ha habido unanimidades críticas a favor de varios films, en particular la ya mencionada La cámara de madera.
De hecho, el cine sudafricano se está abriendo paso en los festivales internacionales. La obtención del Cordel de oro concedido al film sudafricano Drum de Zola Maseko, en el festival panafricano de Ouagadougou, Burkina Faso, del pasado mes de marzo, fue recibida en Sudáfrica como el inicio de una "edad de oro" para el cine nacional. El Corcel en cuestión siguió a la candidatura al Oscar de Yesterday y a otro Oso en Berlín 2005 para u-Carmen e-Khayelitsha, versión en xhosa (uno de los principales idiomas de Sudáfrica) de la famosa ópera de Bizet, interpretada por el grupo Dimpo Di Kopane en una ambientación africana en lugar de la Sevilla original.
PROGRAMACION. La muestra sudafricana arranca hoy con Soldados de la roca (2003) de Norman Maake, historia de un joven que se convierte en minero para comprender las razones de la muerte de su padre, y que ha sido definida como "un testimonio que entrecruza aspectos históricos, culturales y económicos, pero trasciende esa realidad a través de una fábula poética".