Las bolsas de Nueva York cerraron ayer con una fuerte caída, arrastradas por el nerviosismo de los inversores ante las últimas señales de presiones inflacionarias en la economía de Estados Unidos y el efecto que esto puede llegar a tener sobre las tasas de interés.
El Dow Jones descendió 1,19% y se ubicó en 10.317,36 puntos. Por su parte, el Nasdaq retrocedió 1,7% hasta 2.103.02 enteros, mientras que el S&P500 bajó 1,49% y se situó en 1.196,39 unidades. El martes, Richard Fisher, presidente de la Reserva Federal (FED) de Dallas, señaló en un discurso ante la Cámara de Comercio de Dallas que la inflación se encuentra en los niveles más altos tolerados por la FED. "La inflación ha estado subiendo en los últimos dos años. Ahora nos enfrentamos a mayores precios de la energía y el deseo de los negocios de traspasar este mayor gasto a los consumidores", indicó.
Estas palabras fueron de inmediato interpretadas por los analistas como una señal de que las autoridades monetarias continuarán con su política de alza de tasas de interés.
Por su parte, ayer se informó que el sector servicios de EE.UU. experimentó en setiembre un nivel de actividad menor al de agosto, e inferior al esperado por los analistas de Wall Street.
El índice que elabora cada mes la asociación de directores de compra del sector se situó en setiembre en los 53,3 puntos, por debajo de los 65 puntos del mes anterior y los 60,5 puntos de julio.
El indicador de precios pagados por las empresas del sector servicios subió con fuerza a 81,4 puntos el mes pasado, desde los 67,1 puntos de agosto.
En el mercado de materias primas de Nueva York, el precio del barril de crudo WTI para entrega en noviembre, el de referencia en EE.UU., cayó a U$S 62,79.
REGION. El Bovespa sufrió ayer su segunda mayor caída del año, al hundirse 3,58% para ubicarse en 30.163 puntos, perjudicado por la preocupación que genera la posibilidad de que se prolongue el ciclo de alza de los intereses en EE.UU.
El desplome del indicador fue atribuido por los analistas al nerviosismo generado en los mercados por las advertencias de algunos miembros de la FED sobre las presiones inflacionarias que pueden prolongar más allá de lo esperado el ciclo de suba de las tasas de interés en ese país.
Por otra parte, los mercados emergentes, como Brasil, temen que si los intereses en EE.UU. siguen aumentando, se produzca una salida masiva del capital extranjero, que durante las últimas semanas ha sido el combustible para los récords de las bolsas.
En el mercado de cambios brasileño, el dólar subió ayer 0,3% a 2,268 reales. En Argentina, el Merval finalizó la víspera con una baja del 2,36% y se ubicó en 1.647,37 puntos.