Atlanta - Un grupo de científicos ha recreado el virus de la gripe de 1918 que mató a 50 millones de personas, con el fin de estudiarlo y preparar una defensa contra la amenaza de una futura pandemia de influenza aviaria.
Es la primera vez que se ha recreado un agente infeccioso de una pandemia histórica.
Al igual que el virus de 1918, la influenza aviaria del sureste asiático ocurre de manera natural en las aves. En ese año, el virus sufrió una mutación, infectó a los seres humanos y luego se propagó de unos enfermos a otros.
Hasta ahora el virus asiático actual ha ocasionado la muerte a por lo menos 65 seres humanos, pero no se ha propagado de un enfermo a otro.
Sin embargo, los virus sufren mutaciones rápidas y pronto esta nueva variedad podría desarrollar características infecciosas como las que presentaba el germen de 1918, dijo el doctor Jeffery Taubenberger, del Instituto de Patología de las fuerzas armadas.
"Este plan para comprender lo que ocurrió en 1918 ha cobrado carácter urgente", dijo Taubenberger, que encabezó el equipo dedicado a estudiar el genoma viral.
El riesgo para la salud pública de esa recreación del virus es mínimo, dijeron funcionarios federales de salud. Los seres humanos desarrollaron inmunidad contra el virus en 1918 y se cree que hasta cierto punto esa ionmunidad persiste todavía.
En investigaciones previas, los científicos han concluido que las medicinas antivirales modernas son efectivas contra virus parecidos al de la influenzade 1918. La recreación del virus, anunciada el miércoles, aparece en detalle en la revista especializada Science. La conclusión de los trabajos para determinar el genoma fue anunciada en la revista Nature.
El virus está basado en un modelo de Alaska.
El equipo de Taubenberger encontró la información genética sobre el genoma de una víctima del flu enterrada en una región helada de Alaska en 1918.
Luego, el grupo compartió los datos con investigadores en la Escuela de Medicina del Hospital Monte Sinaí de Nueva York. Utilizando una técnicallamada genética en reverso, los investigadores de esa escuela utilizaron códigos genéticos para crear grupos de genes similares a los del virus, llamadas plasmides.
Los plasmides fueron enviados al Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta, donde fueron inoculados en células renales humanas para la etapa final de la reconstrucción.
"Una vez que uno coloca los plasmides dentro de la célula, el virus se arma por sí mismo", dijo Terrence Tumpey, un investigador del CCPE que reconstruyó el virus. "Sólo toma un par de días".
En total se produjeron diez ampollas del virus, cada una con unos 10 millones de partículas del germen infeccioso, dijo Tumpey en una entrevista con The Associated Press. Agregó que luego podrían crearse ampollas adicionales para acomodar las necesidades futuras de los investigadores.
Las partículas del virus se almacenan en el CCPE y no hay planes para enviar muestras a otras instituciones, dijo la doctora Julie Gerberding, directora de la agencia.
AP