Nueva York - El precio del crudo de Texas bajó hoy un 1,1 por ciento pero se encarecieron los combustibles, lo que refleja la inquietud por que una cuarta parte de la capacidad de refinado en EE.UU. esté detenida debido a los últimos huracanes.
Al cierre de la sesión regular, el Petróleo Intermedio de Texas (WTI) para entrega en noviembre se situó en 65,07 dólares el barril, después de un retroceso de 0,75 dólares respecto a ayer.
Los contratos de gasolina para octubre finalizaron a 2,1664 dólares el galón (3,78 litros), después de añadir tres centavos al precio anterior.
El gasóleo de calefacción para ese mismo mes se encareció un centavo y finalizó a 2,0686 dólares el galón.
Los contratos de gas natural para octubre terminaron la jornada con un precio de 12,65 dólares por millón de BTU (Unidad Térmica Británica), después de sumar 21 centavos al precio anterior.
Los últimos datos oficiales difundidos hoy revelan que la producción de petróleo en el golfo de México continúa detenida en su totalidad por cuarto día consecutivo, lo que representa una pérdida diaria de algo más de 1,5 millones de barriles.
Tampoco ha mejorado el panorama en el caso de la producción de gas natural, que continúa paralizada en un 78,5 por ciento.
Los dos últimos huracanes que han azotado el golfo de México en menos de un mes han causado hasta ahora la perdida de 34,8 millones de barriles de crudo, equivalentes a un 6,3 por ciento del total anual que se consigue en esa región.
También han causado serios perjuicios a un grupo importante de refinerías en Texas, Luisiana y Misisipi, si bien otras registraron menos daños de lo que se preveía y confían en recuperar la actividad en breve.
Tres grandes refinerías en el área de Port Arthur (Texas), con capacidad para procesar más de 700.000 barriles diarios de crudo, sufrieron importantes desperfectos o carecen de electricidad.
Algo similar ocurre con otras dos refinerías ubicadas en Lake Charles (Luisiana), con capacidad para refinar más de medio millón de barriles diarios de petróleo.
A ellas se suman otras cuatro refinerías que padecieron graves daños por el huracán Katrina a finales de agosto y que se prevé tardarán varios meses en estar de nuevo activas.
Los operadores neoyorquinos aguardan además a conocer mañana los últimos datos sobre reservas almacenadas en Estados Unidos de crudo y de combustibles, así como las últimas cifras sobre importaciones y nivel de demanda.
Los expertos prevén descensos, incluso superiores a los dos millones de barriles, en existencias de gasolina y de productos destilados, incluidos el gasóleo para calefacción y el diesel, lo que podría presionar aun más al alza a los precios de los combustibles.
EFE