JOSE GALLO | PEDRO R. CLAVIJO
En un fútbol profesional con más de 70 años, sustentado mayoritariamente en los éxitos de dos instituciones y que recién a fines de la década del 90 abrió sus puertas a los equipos del interior, suena casi irónico que el líder del Apertura tenga seis años de vida, no sea de Montevideo y esté gerenciado.
El gol de Freddy Freire el domingo ante Rentistas le dio a Deportivo Colonia tres unidades, la punta del torneo y lo colocó en el centro de la escena futbolística nacional.
Tanto, que Daniel Torres, su entrenador, tiene que mirar la tabla en sentido inverso al que le marcan sus metas: "nuestro objetivo sigue siendo salvarnos del descenso, por lo que continúo pensando en la tabla de abajo y se lo transmito a los muchachos, aunque obviamente es una sorpresa y una alegría enorme que, por alejarnos del fantasma del descenso, estemos primeros en el Apertura".
¿Cuál es la base sobre la que se sustenta el líder? Confiabilidad económica, que respalda un trabajo deportivo serio y que busca el apoyo popular.
PLATA. En Deportivo no se habla de gerenciamiento. La institución tiene un inversor importante de nacionalidad argentina, Patricio Gorosito, quien es Secretario del club y que ha dotado a la institución de todo lo necesario para competir profesionalmente, y una directiva que trabaja mucho para organizar a la entidad.
Para Torres, ambas partes son fundamentales para el éxito del equipo. "A nosotros no nos falta nada. Hay alojamiento, locomoción, comida, ropa, infraestructura, canchas, pelotas. Todo lo básico que necesita un equipo profesional para trabajar. Entrenamos en canchas en buen estado, como las de Nacional o Esparta de Colonia Valdense, la de Atlético de Rosario o el Campomar de Juan Lacaze, donde jugamos de local. Hay que agradecer a toda esa gente, porque en parte es la base de toda la infraestructura que tiene el equipo para funcionar y que nos permitió, por ejemplo, concentrar en el Hotel Rosario durante diez días antes de estas tres finales que se jugaron con muy poco descanso".
En el Deportivo las relaciones entre las secciones económicas y deportivas del club están claramente diferenciadas, lo que se potencia por la presencia de Gorosito dentro de la Comisión Directiva de la institución.
Torres siente esa tranquilidad a la hora de manejar el plantel. "Aquí no hay presión de poner o no jugadores porque no se meten para nada en el aspecto deportivo. Creo que es lo más saludable, porque acá no son los intereses personales sino los de un conjunto de personas que quieren que todo salga bien. Al punto que cuando hubo posibilidad de cambiar de técnico no impusieron a nadie, sino que le dieron la posibilidad a Mario Bidart, el presidente, de que lo nombrara. Bidart, a quien conozco desde hace mucho tiempo, propuso la posibilidad de contratarme y Gorosito, que no es gerente del club, sino su Secretario y un colaborador, no puso ninguna objeción porque entendía que se necesitaba un técnico con las raíces en el departamento".
Ahí se puede encontrar la clave del éxito de esta "intervención" económica. Un equipo en el que la dirigencia se encargue de "mantenerse al día con los sueldos y los pagos a la AUF y sin dificultades en el orden de insumos", como se encuentra el Deportivo Colonia de acuerdo a lo que el propio Bidart destacó a El País, pero que deje la faz deportiva en las manos del entrenador: "El problema económico es real y estos aportes son necesarios, pero la diferencia está en cómo se encaran: si dejamos de defender la chacrita y defendemos al fútbol uruguayo, las cosas pueden funcionar".
FUTBOL. Deportivo Colonia está primero y, aunque para Torres y la directiva sea una consecuencia del objetivo verdadero, salvarse del descenso, el lugar en la tabla tiene un sabor especial.
"Estamos primeros por un montón de razones. Si bien los equipos más importantes no han conseguido los puntos que se pensaba, creo que hay mucho mérito del Deportivo. Hicimos una muy buena preparación, de la mano de un profesor joven, Cristian Solari, que tiene muy claro los conceptos y además los muchachos se comprometieron 100% con la causa. También hay algo de suerte, porque a veces uno trabaja con mucha dedicación y los resultados no se dan".
Torres pide que le dejen disfrutar el momento junto a sus jugadores y la gente del club, pero todos, tienen en claro que el proyecto apunta más allá del Apertura.
"Queremos lograr una estabilidad en Primera. Somos conscientes que es el objetivo y que todavía no hemos ganado nada. Eso es fundamental para poder realizar los cambios que se han pensado para el año que viene, aunque no me molesta que luego de la fecha 17 las cosas estén igual que ahora".
Están haciendo historia
Sólo quien conozca la realidad del fútbol del interior, puede captar la dimensión exacta de lo que representa Deportivo Colonia.
Más que el equipo de un club, el cuadro dirigido por el lacacino Daniel Torres —que hasta en eso trató de ser autóctono— es la reencarnación, el nuevo modelo "Siglo XXI", de las viejas Ligas Federadas que nació como un grito rebelde frente al "centralismo" de la capital departamental que —a semejanza de lo que hacía (¿y hace?) la AUF con el fútbol de "extramuros" de Montevideo— no atendía debidamente el poderío futbolístico de Carmelo, Rosario, Juan Lacaze y Nueva Helvecia a la hora de integrar la selección coloniense que participaba en los torneos de OFI.
Por eso hoy Deportivo entrena en Juan Lacaze, pero va rotando el lugar de concentración previo a cada partido que disputa: para identificarse con sus raíces, con su gente. Y lo logra: sobre una población de 15.000 lacacinos, en un día laboral y una ciudad en la que dos grandes fábricas dan empleo a la mayoría de sus pobladores, el miércoles pasado hubo casi 1.000 en el Parque Campomar para el encuentro con Miramar Misiones.
Lo social, lo popular, entonces, está en la base del fútbol. Con un indispensable toque de actualidad lógico: como debía jugar tres partidos en una semana, Deportivo estuvo concentrado diez días de corrido en Rosario antes de ganarle a Rentistas y quedarse con la punta del Torneo Apertura; y tiene un preparador físico argentino —el Profesor Cristian Solari— que "se la pasa hablando por teléfono con Bianchi y el Prof. Santella en Madrid", como revela Daniel Torres, porque formó parte del cuerpo técnico con que los citados profesionales cumplieron un exitosísimo ciclo en Boca.
Deportivo, pues, es "el otro Colonia". El interior laborioso. El tema es que ahora compite en un rubro que siempre fue exclusivo de la capital del departamento: está haciendo historia.
Tratan de convertirse en el equipo de todos
Final del Campeonato del Litoral de 1998. Colonia enfrentaba a Paysandú en el Estadio Luis Koster de Mercedes y, con más de 5.000 colonienses en las tribunas se coronaba campeón.
El presidente de la Federación Departamental de Fútbol, Ruben Bentancourt, dijo en aquella instancia: "si logramos tener un equipo profesional con este respaldo, en poco tiempo nos transformamos en potencia", haciendo hincapié en el fuerte impacto que significa "la roja" en el pueblo coloniense.
Ese es el principal objetivo de la directiva del Deportivo en lo social: reunir todo el departamento detrás de esa camiseta. El equipo concentra en Rosario, entrena en Colonia Valdense o Juan Lacaze y busca integrar a las demás ciudades.
Ese es uno de los puntos que hace a Torres pieza fundamental de este proyecto. Nacido en Juan Lacaze, se emociona cada vez que habla de su ciudad natal y de este proyecto.
"Hacía mucho que esperaba el desafío. Colonia siempre fue muy especial geográficamente y se hace muy difícil unir a jugadores e hinchas de todo el departamento por un tema de distancias. Por eso tenía dos selecciones en el campeonato del interior. Pero si se une, tiene un potencial futbolístico enorme y a eso apunta el Deportivo. Si bien juega en Juan Lacaze, pertenece a todas las ciudades de Colonia", dijo Torres.
Para eso la directiva está trabajando en un proyecto que incluye la construcción de un complejo deportivo, un estadio modelo y una campaña social para aumentar la cantidad de socios, que actualmente son 347.
La idea: aprovechar el potencial del departamento y hacer del deportivo, aquello para lo que fue creado: el equipo de todos.
Una mala
VILLA ESPAÑOLA
Daniel Torres no tenía buenas experiencias con dirigentes externos a un club que manejaban la economía de estos. En 2002 dirigió a Villa Española, donde las cosas no terminaron como quería.
"UN PERRO"
"De la gente de Villa Española y de los jugadores tengo el mejor recuerdo, porque también dieron todo por su club. No así de la dirigencia quienes, me echaron como un perro cuando habíamos clasificado entre los diez mejores del torneo. Trabajé con mucho cariño en ese club, porque era mi debut en Primera División y logramos proyectar a varios jugadores, como Marcelo Guerrero, Daniel Hernández, Matías Richero, Angel Gutiérrez o Alain N’Kong. Después de haber hecho un buen trabajo, me sacaron por no hacer caso a alguna imposición que me hicieron los dirigentes".