La lenta aplicación de los gastos correspondientes al Plan de Emergencia podría ayudar en el corto plazo a que se mantenga el sobrecumplimiento de las metas fiscales del gobierno registrado en julio. Un tema que sobrevuela entre los analistas e incluso dentro del Ministerio de Economía es la percepción de que el cronograma original de egresos del plan no se va a cumplir.
Incluso fuentes del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) dijeron a El País que es probable que no se llegue a completar el programa en el período comprendido entre mayo de 2005 y mayo de 2007.
Algunos analistas consultados por El País coincidieron que el magro avance del Plan de Emergencia "está ayudando" al resultado primario aunque en forma no gravitante como los ajustes de tarifas de las empresas públicas.
El plan preveía un gasto de U$S 200 millones desde mayo de 2005 al mismo mes de 2007. Por ello los egresos por el plan para 2005 serían de U$S 70 millones. Si se dividiera linealmente el monto total por el período que durara el programa, el gasto por mes debería ser de U$S 8,3 millones en los dos años cerrados en mayo de 2007. Obviamente la cadencia en los egresos deberá incrementarse con el paso de los meses, aunque lo que se gastó en los primeros meses estaría por debajo de lo programado.
En julio se gastaron $ 20,9 millones —cerca de U$S 850 mil— en tanto en junio los egresos fueron por $ 15,7 millones y en mayo de $ 12,1 millones.
Según Adrián Fernández del Centro de Investigaciones Económicas, podría haber un impacto en el corto plazo aunque dijo no tener dudas que el plan se ejecutará dentro del plazo previsto. A su juicio las cuentas fiscales estarán en línea con lo programado por el gobierno aunque no habrá demasiado margen para exceder el ahorro fiscal.
Para Jorge Caumont la lentitud del plan es "una buena noticia" aunque transitoria, dado que "más tarde o más temprano los fondos deberán ser aplicados".
"En los próximos meses esos gastos incidirán en el superávit primario, tal vez acercándolo más a la meta acordada con el Fondo Monetario Internacional, bajando el superávit primario anunciado para julio", dijo Caumont.
RESULTADO. El superávit primario del sector público —es decir, la diferencia entre los ingresos y los gastos antes del pago de intereses— se elevó a 4% del Producto Interno Bruto (PIB) en el año móvil cerrado en julio, en un contexto de incremento de los ingresos y de retroceso de los egresos en términos reales.
En los 12 meses finalizados en julio el sector público alcanzó un superávit primario de U$S 612,3 millones, superior al de U$S 524,6 millones del año móvil cerrado en junio. De esta forma, el resultado del sector público antes del pago de intereses expresado en términos del PIB volvió a los niveles que había exhibido en enero y febrero pasados, ubicándose por encima de la meta de 3,5% del producto pactada por el gobierno con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para 2005.