El ex presidente y actual senador Julio María Sanguinetti opina que el país se dirige hacia un "populismo autoritario", basado en el poder de los sindicatos. El ex mandatario analizó la coyuntura y concluyó en que —tras considerar el tratamiento de la ley de fueros sindicales, el de la ley carcelaria, y el tratado de protección de inversiones con Estados Unidos, entre otros temas— el gobierno de Tabaré Vázquez parece inclinarse más hacia la mencionada forma de populismo, que hacia una "socialdemocracia a la europea". Asimismo, el líder batllista consideró que el Plan de Emergencia del gobierno ya ha fracasado en sus propósitos iniciales.
"Si usted legitima las ocupaciones de los establecimientos comerciales, industriales, educativos; si legitima la interrupción del tránsito a través del piquete; si usted propone una ley de fuero sindical que de hecho es la inamovilidad del trabajador sindicalizado; si usted establece una política exterior que ostensiblemente lo aproxima mucho más a Chávez que a los gobiernos democráticos de la región; si por otro lado establece claramente una postergación de un tratado de garantía de inversiones con Estados Unidos; si por otro lado reacciona frente a los fenómenos de delincuencia diciendo que como las cárceles están llenas simplemente hay que liberar presos, sin ir a una situación de fondo", enumeró Sanguinetti para fundamentar su juicio, en una entrevista que dio a El Espectador.
El líder del Foro Batllista, en cambio, defendió la figura del ministro de Economía, Danilo Astori, y dijo que la oposición "prende velas para que no caiga". No obstante, también cuestionó algunos lineamientos en materia de política económica del gobierno.
"AUTORITARISMO". Al explicar qué quería decir cuando aseguraba que el actual gobierno se encamina hacia una forma de "populismo autoritario", Sanguinetti ilustró con varios ejemplos recientes.
"Autoritario por cuanto nos encontramos a veces con la imposición arbitraria de determinadas medidas de gobierno —argumentó—. Por ejemplo, un caso típico fue el cese del doctor Leborgne en Salud Pública; es decir, una actitud discriminatoria frente a figuras tan incuestionables incluso en el plano científico como la que estamos mencionando que son alejadas por una opción muy abierta, muy fuerte del propio gobierno. Eso lo podemos registrar en muchos lugares del Estado donde ha habido claramente y se han denunciado hechos en una actitud de persecución. Ahí tenemos el autoritarismo".
También citó como ejemplo el tema planteado con la explotación de agua potable, tras la aplicación de la reforma constitucional. "Del mismo modo que es autoritario cuando nos impone normas inconstitucionales, como hemos hablado".
"Esa es la parte autoritaria, cuando se nos impone normas sobre el agua groseramente inconstitucionales y groseramente reñidas con todo lo que se había propuesto en su momento, que nosotros no compartimos pero que así fue llevado a la Constitución, que se viola abiertamente y se nos imponen en el Parlamento tal cual están", señaló.
"Y decimos populismo cuando estamos hablando de aquellos elementos que no responden a la racionalidad económica, a la racionalidad social del país, y se inscriben en una vieja línea histórica de una izquierda latinoamericana que postuló desde los años cincuenta, sesenta, ese tipo de cosas", agregó Sanguinetti.
FRACASO. Sanguinetti comparó el Plan de Emergencia (Panes) con el programa "Fome Zero", del gobierno de Lula Da Silva para señalar que ambas iniciativas fracasaron.
"Se dijo el 1º de marzo ‘estamos en una emergencia social espectacular, nunca vista’, de ahí el Panes, y se lanza este plan como barco insignia del gobierno, como en Brasil el Fome Zero, que fue un estruendoso fracaso. Han pasado seis meses y se podrá opinar muchas cosas sobre este plan, pero nadie puede decir que ha sido algo de aplicación masiva, ha llegado apenas a 10.000, 11.000 personas, algo por el estilo; ha fracasado también en las propuestas de trabajo, porque después que se propuso dar dinero sin contrapartida no ha habido anotaciones para lo otro", señaló.