GUSTAVO TRINIDAD
Marcelo Silva (19) tantea las paredes de un humilde apartamento de Jardines del Hipódromo tratando de orientarse hacia la puerta de calle.
Con una rodilla choca una silla y con la otra mano intenta apartar un banco sin poder encontrarlo. Aunque pone un singular empeño en estas tareas, es evidente que todavía no se maneja con la suficiente destreza en su condición de ciego.
Hace ocho meses era un joven que trabajaba diez horas al día en un kiosco, jugaba al fútbol y planeaba retomar los estudios abandonados. Hace ocho meses que una bala de goma le cambio la vida para siempre.
Aquella tarde del cinco de diciembre de 2004, Marcelo había salido para el Estadio como lo hacia todos los fines de semana con sus amigos de la Unión.
Durante el descomunal disturbio que se produjo en el clásico, Marcelo, integrando la "barra brava" del Club Nacional de Fútbol se enfrentó a pedradas con un grupo de Coraceros y Granaderos, en esas circunstancias recibió el impacto en pleno rostro.
Su caso es paradigmatico de lo que la violencia puede causar en un evento deportivo. Sin embargo muchos parecen no haber aprendido la lección. El pasado domingo dos personas que circulaban en moto arrojaron una bomba "Molotov" que incendió un ómnibus de las inferiores del Club Peñarol mientras se disputaba el clásico en el Parque Central.
Frente a esta realidad el Ministerio del Interior con varios colaboradores de otros ámbitos sociales creó un Proyecto de Ley de Seguridad en el Deporte que intenta desalentar y prevenir estas conductas en eventos públicos deportivos.
El Proyecto, similar al que se aprobó en Inglaterra y que trajo una impensada paz a los escenarios futbolísticos ingleses, ahora está en el ámbito parlamentario. Sin embargo una dificultad mayor refiere a su aplicación práctica. Esta imposibilidad pragmática amenaza dar por tierra con las buenas intenciones.
La Policía no sabe cómo podrá cumplir con el requerimiento que dicha Ley le exige de ir a buscar a las personas que fueron sancionadas por la Justicia y que deberán presentarse en la seccional de su zona cada vez que jueguen los equipos que se enfrentaron cuando cometieron los desmanes.
Integrantes de la "barra brava" de Peñarol opinaron que con esta Ley los hinchas más conocidos pueden pagar por desmanes cometidos por otros.
DIFICIL. "Yo aspiro a que el proyecto sea modificado cuando se vote en diputados y se penalice como desacato en vez de una simple falta cuando el hincha que debe presentarse en la seccional no lo haga. Si no corremos el riesgo de que en los hechos la Ley se vuelva inaplicable y no sea una verdadera respuesta al problema", dijo a El País el director de Seguridad de Jefatura, inspector mayor, Raúl Guarino.
La preocupación de Guarino parece razonable. Ante la conocida falta de funcionarios de la policía resulta impensable que los fines de semana, donde normalmente se recarga su trabajo, deban salir a buscar decenas de personas para llevarlas hasta la Seccional de su barrio.
El hecho de que se cambie la figura de "falta" por la de "desacato" es una mayor presión para la persona sancionada ya que el "desacato" es una figura penal por la que se puede ser procesado.
PROVOCACIONES. Ruben González integra la "barra brava" del Club Peñarol desde 1982. Cuestionó la Ley presentada y adelantó que preparan una serie de encuentros con dirigentes de fútbol a fin de plantearles algunas inquietudes. "Me preocupa que con esta herramienta legal nos falten garantías. A mí me llevaron dos veces a la Seccional 9a. cuando fui señalado a dedo y era inocente pero soy conocido", aseguró González.
Para González se pueden buscar "cabezas de turco" para fabricar la sensación de que se está haciendo algo contra la violencia pero en realidad se está castigando a inocentes. "Muchas veces la policía te busca, manoseándote a la entrada o por malos tratos", expresó González.
En cambio para Ramón Jesús, integrante de la "barra brava" del Club Nacional de Fútbol la Ley es bienvenida "si hay gente que no entiende las cosas debe ser sancionada", expresó. Por otra parte al igual que González contó que a veces la policía contribuye a exacerbar los ánimos de las hinchadas. "Hay policías que a veces provocan los problemas pero creo que es porque son malos profesionales que no saben manejar estas situaciones. Ahora la relación parece que está cambiando. Incluso cuando se origine alguna pelea acordamos con autoridades de Jefatura que no intervendrán en los primeros cinco minutos para ver si nosotros podemos arreglar la situación antes", contó Jesús.
REHABILITANDOSE. Marcelo Silva concurre todos los días a un centro de rehabilitación para ciegos. Allí aprendió a cocinar en el horno e incluso a trasladarse hasta el centro por sus propios medios. También aprende el sistema Braile y se esfuerza practicando en una máquina de escribir pensando en que alguien pueda operar una computadora y conseguir un trabajo.
"Pero me parece muy difícil por ahora", comenta sentado en el patio del apartamento donde en una pared se lee: "Bolso te quiero mucho" bordeando una bandera de Nacional con forma de corazón.
Pero Marcelo no volvió a ver el cuadro de sus amores desde que quedó ciego. No quiere hablar de los hechos de aquel clásico porque " lo que me importa es pensar para adelante, aquello ya pasó", dice. La mayoría del día lo pasa solo ya que vive con su madre, que trabaja fuera de la casa. Ahora por su invalidez recibe una pensión de $ 2.000 que "no da para nada".
A través de su abogada Zully Monzón preparan una demanda por daños a varias instituciones como el Ministerio del Interior, la Asociación Uruguaya de Fútbol y CAFO como responsable del Estadio Centenario .
"Marcelo en ese momento era punta de lanza, pero si bien pudo actuar en forma de mala conducta la represión policial fue desmedida y antirreglamentaria. Le dispararon a cinco metros de distancia, es una distancia prohibida para el uso de balas de goma. Es una distancia para matar. Ni siquiera a los quince metros reglamentarios se puede tirar a la cabeza", dijo a El País, Monzón.
Ahora esperan la declaración Auxiliatoria de Pobreza para que Marcelo pueda llevar adelante el juicio siendo exonerado de timbres y peritajes técnicos que la demanda necesite.
Mientras tanto Marcelo trata de acomodarse a su nueva vida que lo obligó a cambiar de esperanzas y expectativas. No es necesario preguntarle si está arrepentido. La nueva Ley en curso tratará de prevenir estas dramáticas situaciones.
Sensación de omnipotencia
"El deporte profesional se constituye en máximo símbolo de una sociedad consumista y competitiva en la que los valores supremos los ostentan el triunfo y el dinero derivado de ellos. Se nos bombardea con estereotipos idealizados pero se nos oculta que son inalcanzables para la mayoría de las personas". Esto conlleva un estado mental proclive a determinadas respuestas emocionales. "El hecho desencadenante puede ser, indiferentemente, una victoria, una derrota, una decisión arbitral. Aparece la pérdida del autocontrol y surge la sensación de omnipotencia", explicó el psicólogo Jesús Chalela.
Sin detenidos por atentado a ómnibus
La policía espera datos de la Intendencia Municipal de Maldonado respecto a la matrícula que supuestamente pertenece a la moto en la que viajaban dos jóvenes que arrojaron la bomba "Molotov" que incendió el ómnibus de Peñarol estacionado a las puertas del Parque Central el pasado domingo.
Fuentes de la investigación aseguraron a El País que no hay identificados por el momento.
Integrantes de la "barra brava" de Peñarol dijeron que según datos que manejan se trataría de dos hinchas jóvenes de Nacional que mantuvieron altercados con otros jóvenes de la hinchada carbonera.
Sin embargo relativizaron que se tratara de una acción coordinada por la hinchada de Nacional. En este sentido desde la "barra brava" de Nacional se indicó que se enteraron por la prensa y que todos "estábamos sorprendidos" señaló Ramón Jesús.
No se descarta tampoco que la moto pudiera haber sido hurtada. Para establecer la veracidad de estas pistas resulta imperioso la notificación de la comuna fernandina.
"No hay que descartar tampoco que la matrícula no exista porque fue aportada por un testigo que pudo haberse equivocado al recordarla ya que todo fue muy rápido", comentaron las fuentes consultadas.
Testigos aseguran que se trató de dos menores que llegaron en una moto enduro.
La bomba estaba fabricada con una botella, estopa y alcohol. Fue arrojada por la ventana trasera del ómnibus.
El proyecto a estudio en el parlamento
EL proyecto de Ley de Seguridad en el Deporte no aumenta penas del Código Penal.
Los principales lineamientos refieren a la suspensión del infractor de concurrir a eventos deportivos. Sanción que en principio tiene un máximo de tres años, pero de reincidir, se le podrá duplicar la misma a seis años.
La suspensión pesará para partidos que disputen los equipos que jugaban cuando la persona cometió la infracción. Cada vez que estos equipos jueguen entre sí, el infractor deberá presentarse en la Seccional que corresponda a su domicilio.
De no presentarse voluntariamente el proyecto de Ley habilita a la Policía a conducir a la persona.
Otro punto es la creación de un registro de infractores que estará en manos de la Policía y será facilitado al Juez cuando este lo solicite.
Estas suspensiones se aplicarán a partir de aprobada la ley y no tendrán carácter retroactivo para quienes ya hayan sido sancionados o penados judicialmente.
El proyecto a estudio no prevé sanciones para clubes deportivos ni jugadores.
La ley tiene alcance para las canchas y los alrededores de las mismas y también horas antes del comienzo de un espectáculo deportivo.