El diputado del Foro Batllista (FB) Washington Abdala presentó un proyecto de ley planteando un referéndum consultivo sobre la despenalización del aborto, con la idea de someterlo a consideración de la ciudadanía conjuntamente con la primera vuelta de las elecciones nacionales de octubre de 2009.
Según el legislador, el tema "ha provocado una discusión de tipo horizontal en nuestra sociedad: los partidarios y los adversarios se reclutan en todos los partidos políticos. En este caso se entremezclan diferentes concepciones morales, filosóficas, religiosas y científicas —sin hablar de las ideológicas— que hacen difícil lograr consensos y unificar criterios".
"La Constitución, de manera expresa, no prevé la existencia de lo que llamo consulta popular, pero estoy convencido de que el Poder Legislativo puede, legítimamente, instituirla mediante una ley", opinó Abdala.
CONSULTIVO. Abdala recordó que el mecanismo que plantea se denomina internacionalmente "referéndum consultivo" pero en los hechos "es una simple consulta de carácter no vinculante pero de superlativo valor en materia de opinión pública, comprometedor en términos políticos".
"No hay en nuestro ordenamiento jurídico ninguna prohibición al respecto y es delicado sostener una teoría en contrario, porque al Cuerpo Electoral en una democracia, si es convocado, le asiste todos los derechos para emitir su voz", agregó.
"La participación ciudadana democrática habrá ganado una batalla concreta y pacífica sin resignar ninguna competencia constitucional taxativamente definida", estimó Abdala.
"Se abre así el espacio para una consulta que en este caso ayudará a destrabar el tema. Los que apoyen una posición, si ganan, le están manifestando al Parlamento que legisle sobre el tema. Los que apoyan la otra opción, si ganan, le están manifestando el Parlamento que no legisle sobre algo que el pueblo no desea que se legisle", afirmó.
Entonces, el diputado preguntó: "¿Se atrevería el Parlamento a no legislar si la ciudadanía entiende pertinente que exista una ley de despenalización del aborto?. O, en el caso contrario, ¿el Parlamento legislaría sobre el punto cuando la ciudadanía clausuró el tema de manera explícita y terminante?".
Para el legislador colorado, llamar a consulta por este tema se trata de "un gesto de madurez colectiva para abocarnos a encarar un eje temático espinoso con el mejor procedimiento posible. ¿Alguien se animaría a cercenarle al pueblo a emitir su voz?", se preguntó. La Universidad de la Paz de UNESCO informó en 2003 que en Uruguay se practican estimativamente 35.000 abortos en forma ilegal (que causan unas 12 muertes maternas anuales) contra 55.000 nacimientos, lo que significa que son interrumpidos alrededor de cuatro de cada 10 embarazos.
Tabaré Vázquez se manifestó abierto a la realización de una consulta popular sobre el aborto frente a una rueda de prensa de periodistas extranjeros previa a las elecciones de 2004. Y en varias oportunidades ha consignado que vetaría una eventual legalización del aborto.
Abdala advirtió buen talante entre la gente del gobierno en relación a su propuesta, pero la senadora Mónica Xavier (Partido Socialista) pidió ver la iniciativa concreta para estudiarla, y anticipó que prefiere que el tema se dilucide en esta legislatura, antes de 2009.