Las autoridades de Ancap aguzan el ingenio para dilatar lo más posible en el tiempo un aumento de los combustibles que, tomando como referencia el precio que cerró ayer el petróleo, debería ser de 6 o 7%, pero que si el barril subiese un dólar más llegaría al 11%.
Una idea que se maneja en el ente es destinar los U$S 15 millones que se iban a asignar a pagar parte del embarque de crudo venezolano recientemente llegado a Uruguay y cuya erogación se puede postergar para formar un "colchón" que permita postergar el incremento. Sin embargo, hasta el momento esa posibilidad no pasa de ser una idea que debe ser discutida en el gobierno dijo a El País el presidente de Ancap, Daniel Martínez.
Ayer el petróleo de referencia para Uruguay terminó a U$S 66,13 el barril, con una caída de U$S 1,3 respecto al jueves, tras quedar claro que el huracán Katrina no afectaría instalaciones de procesamiento de crudo en el Caribe. De todas formas, había cerrado el miércoles al nivel récord de U$S 67,49.
"Estamos tratando de inventar algo porque es una espiral que parece no terminar más. Actualmente el petróleo tiene un peso que equivale al 58% del precio de los combustibles. Vamos a esperar un par de semanas más para ver en que nivel se estabiliza el barril", señaló.
Si el petróleo rebasase los U$S 67, los combustibles podrían llegar a subir 11%, dijo Martínez. Sus precios subieron ya dos veces durante la actual administración, en la última oportunidad un 5,6% en promedio. "En la interna estamos apretando todo lo que podemos, dijo Martínez.