BAGDAD
El Parlamento iraquí aplazó "sine die" la reunión que tenía previsto celebrar para debatir sobre el borrador de la nueva Constitución de Irak, lo que significa que chiítas, kurdos y sunitas no han llegado a un acuerdo.
"Perder un poco de tiempo a cambio de ganar el apoyo de nuestros hermanos suníes sería un logro importante", dijo el primer ministro iraquí, el chiíta laico Ibrahim al Jafari, en una rueda de prensa en Bagdad.
Aludía a la decisión del Parlamento de postergar su reunión y a las objeciones de los sunitas respecto a varias de las cláusulas del borrador de la Carta Magna, consensuado por los kurdos y los chiítas, y presentado el lunes pasado a la cámara.
PLAZO. La objeciones sunitas, especialmente en lo que se refiere al federalismo y el reparto de la riqueza petrolera, llevaron el pasado lunes al Parlamento a conceder a los líderes políticos un plazo de tres días, que expira esta medianoche, para que lleguen a un acuerdo definitivo.
Según la ley que rige el proceso de transición en Irak, el borrador debía haber sido entregado a la asamblea el pasado 15 de agosto, pero el plazo fue prorrogado debido a las divergencias.
En caso de ser aceptado por la cámara, el documento deberá ser sometido a un referéndum a mediados de octubre próximo y, si es aceptado, el Parlamento se disolverá y se convocarán elecciones generales en diciembre.
AFP