La reunión de las gremiales exportadoras del Mercosur del miércoles en Buenos Aires sirvió de marco para que nuevamente los empresarios de la región hicieran catarsis sobre los defectos de funcionamiento del bloque.
La queja de la Unión de Exportadores con respecto a las medidas de Argentina que limitan el financiamiento a los importadores de ese país fue acompañada por las empresas brasileñas presentes en la reunión, pero la crítica se extendió al funcionamiento general del bloque.
Daniel Soloducho, presidente de la Unión de Exportadores, dijo a El País que "cada uno habló de sus problemas y el denominador común fue que el Mercosur no funciona".
"Tenemos la misma sensación de que no es un mercado común sino una zona de libre comercio con problemas. Al menos teóricamente estamos todos de acuerdo", comentó. Los planteos críticos se plasmarán en papel tras la reunión de Mercoex a realizarse en octubre en Uruguay con motivo del Día de la Exportación. "Estamos peor. Ahora las críticas se las lleva Argentina pero antes se las llevó Brasil por sus trabas al arroz", agregó Soloducho.
Argentina primero dispuso el pago al contado de las importaciones pero luego flexibilizó la medida admitiendo la financiación a 30 días pero eso es considerado insuficiente por los exportadores locales que han pedido la adopción de medidas paliativas, sin éxito hasta el momento. Ni la adopción de represalias ni el financiamiento por el Banco República a los importadores argentinos, que podían mitigar las trabas se han concretado hasta ahora.
El banco estatal todavía no cuenta ni siquiera con un informe sobre la viabilidad de ayudar de alguna forma a los exportadores uruguayos. La Unión de Exportadores cree que hay afectados embarques por al menos U$S 20 millones por las disposiciones argentinas.
El gobierno de Néstor Kirchner no pierde oportundidad de ratificar su política de mantener el dólar alto y la restricción de la financiación se iscribe precisamente en el marco de esa politica cambiaria.
La idea del gobierno argentino es que los importadores concentren sus compras de dólares para pagar las mercaderías como forma de darle previsibilidad al mercado y que no las espacien en el tiempo.