Brasilia - El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva denunció hoy que en el país se está haciendo un "juego rastrero" en alusión a la avalancha de denuncias de corrupción contra su Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), pero aseguró que "la verdad vencerá".
El mandatario se manifestó así en un discurso público que pronunció al inaugurar una obra social en la ciudad de Sao Paulo, en donde además calificó como una "ligereza" la permanente divulgación de denuncias, sin referirse directamente a ellas. "Sé de la cantidad de ligerezas, sé del juego rastrero que se está haciendo en este país; pero yo aprendí de una analfabeta (en referencia a su madre) que murió a los 64 años: no pierda nunca la esperanza, persevere siempre y ande con la cabeza en alto porque la verdad vencerá", dijo Lula.
El gobernante aseguró además que duerme sabiendo lo que el pueblo brasileño quiere, y que va a cumplir lo que prometió. "Vamos a cumplir lo que prometimos, principalmente en este momento histórico", puntualizó, tras afirmar: "estoy gobernando para los más pobres del país".
Lula también volvió a asegurar que tiene "la conciencia tranquila", tal como ya lo había manifestado en otro discurso pronunciado el pasado miércoles en la localidad de Vitoria da Conquista, Estado de Bahia (nordeste).
Desde mayo Brasil está inmerso en una grave crisis política (reconocida así por Lula) debido a las denuncias de corrupción contra el partido de gobierno, que están siendo investigadas por el Congreso. Esas investigaciones ya permitieron comprobar que el PT mantuvo una millonaria caja paralela con recursos suministrados por el publicista Marcos Valerio, con la que el partido financió campañas electorales de sus militantes y de otros partidos aliados.
La comisión especial del Congreso que investiga las denuncias, busca ahora saber si parte de esos fondos fueron utilizados para pagar sobornos a diputados a cambio de apoyo legislativo al gobierno de Lula.
AFP