FRANJA DE GAZA | AFP, AP, THE ECONOMIST
En menos de una semana, el gobierno israelí desmanteló 18 de las 21 colonias de la franja de Gaza, la última de ellas Gadid, evacuada en apenas algunas horas ayer, antes de que el ejército suspendiera sus operaciones hasta mañana por el shabbat, la fiesta religiosa semanal para los judíos.
De los 8.000 colonos que vivían en la franja de Gaza hasta el inicio de esta operación, sólo quedan dentro del territorio algo menos de 25%.
La mayoría de los colonos abandonaron la región por su propia voluntad antes de que el ejército les obligara a salir por la fuerza y así asegurarse de recibir las indemnizaciones ofrecidas por el gobierno.
Pero desde el miércoles, soldados israelíes irrumpieron en varias de las colonias para expulsar por la fuerza a sus habitantes, en una operación que pone fin a 38 años de ocupación.
Según fuentes militares, la evacuación, que iba a durar en principio un mes, terminará en poco más de una semana, ya que los soldados no encontraron tanta resistencia como la esperada en numerosas colonias.
La evacuación forzosa no comenzó todavía en Bnei Atsmona, Katif y Netzarim, una de las colonias más radicales.
Además de las 21 colonias de Gaza, el gobierno israelí ordenó también evacuar cuatro implantaciones del norte de Cisjordania. Dos de ellas ya fueron completamente desalojadas.
Hubo protestas y enfrentamientos, y muchas lágrimas tanto de los evacuados como los evacuadores; pero, la violencia masiva que muchos esperaban ha sido evitada. Llegado el momento, muchos colonos se fueron por su propia voluntad. Más problema dieron los cerca de 5.000 manifestantes llegados de afuera de Gaza. Estos militantes, a menudo de los asentamientos de línea dura de Cisjordania, son mayormente jóvenes que a diferencia de los propios colonos, que tienen familia y un futuro que cuidar, no tienen nada que perder. Los enfrentamientos dejaron medio centenar de heridos y 250 detenidos.
Con esa primera etapa encaminada, ahora el centro de la atención se desvía, además de lo que puedan hacer los palestinos en esos territorios, en la nueva vida que les espera a los colonos. Desde comienzos de mes, una creciente marea de ellos han comenzado a llegar a los nuevos vecindarios de "caravillas", las casas prefabricadas que les construyeron al norte y el este de la franja de Gaza. En medio de la arena, con pocos árboles que den sombra, no se diferencian mucho de los asentamientos originales de Gaza.
En Nitsan, el más grande de esos asentamientos, con 350 caravillas ya construida y 100 por venir, los recién llegados son recibidos por un pequeño ejército de jóvenes voluntarios que los ayudan a instalarse y por vendedores que intentan colocarles los teléfonos o la televisión por cable. Para algunos, estan caravillas son solo un poco peor que sus anteriores casas, pero aquellos que llegan de lugares como Dugit, ese trata de una verdadera caída libre. Eventualmente, utilizando los US$ 300.000 de compensación que les dio el Estado, serán capaces de construir casas más permanentes. Hay un extra para aquellos que se muden a Galilea y Negev, dos áreas de Israel con grandes poblaciones árabes, donde el gobierno quiere que haya más israelíes
Algunos ex colonos culpan al gobierno de lo incómodo de su alojamiento y lo incierto de su futuro. Dicen, por ejemplo, que la lista de los que recibirían los alojamientos estaba llena desde hacía varios meses con los nombres de los colonos que cooperaron con las autoridades y abandonaron sus hogares voluntariamente. Pero a la mayoría de los israelíes poco les importan los problemas de los ex-colonos, y sí les inquieta las consecuencias a largo plazo del plan de desconexión. Las encuestas hablan de que hay un apoyo mayoritario pero también hay un extendido escepticismo sobre si esto hará de Israel un lugar más seguro o va a acercar la paz.
Abbas promete
El líder palestino Mahmoud Abbas prometió, a su pueblo empleos, libertad de movimiento y nuevas viviendas luego de la retirada israelí de la Franja de Gaza.
En un discurso pronunciado ante una animada multitud en el destruido Aeropuerto Internacional de Gaza, Abbas dijo que los palestinos disfrutaban de "históricos días de alegría" al observar que los colonos judíos eran desalojados de Gaza.
Abbas y el movimiento Hamas libran una dura competencia para asignarse los méritos por la retirada de Gaza, una acción adoptada por Israel de manera unilateral. En tanto Hamas dijo que Israel debió abandonar Gaza ante sus reiterados ataques, Abbas espera obtener réditos políticos de una eventual mejora de la vida cotidiana de los habitantes de la estrecha franja costera como resultado de la evacuación israelí.
Abbas prometió que el aeropuerto, cuya pista de aterrizaje fue destruida por Israel pronto reanudará sus operaciones. Sin embargo, no puede ser reabierto sin la anuencia israelí.
PLAN DE DESCONEXION
En menos de una semana, se desmantelaron 18 de las 21 colonias de la franja de Gaza. De las cuatro cisjordanas ya hay desalojadas, dos.
En total, de los 8.000 colonos que poblaban la franja de Gaza, sólo queda un 25%.
Según fuentes militares, la evacuación, que iba a durar en principio un mes, terminará en poco más de una semana.
La próxima semana, el primer ministro israelí Ariel Sharon visitará la franja de Gaza para reunirse con los responsables militares y de la policía encargados de desalojar las colonias de este territorio, informaron miembros de su gabinete.
Las operaciones de evacuación forzosa no comenzaron todavía en Bnei Atsmona, Katif y Netzarim, una de las colonias más radicales y donde se prevén enfrentamientos.
El ejército afirmó que están completamente desalojadas Tel Katifa, Bedolah, Kerem Atsmona (donde ya empezaron las destrucciones de las casas), Morag, Ganei Tal, Dougit y Netzer Hazani.
Hay otras implantaciones que están vacías o casi vacías aunque no fueron todavía oficialmente declaradas como tal por Israel. Se trata de Rafiah Yam, Peat Sade, Nissanit, Shirat Hayam, Kfar Hayam, Slav, Elei Sinai, Gan Or, Neve Dekalim y Kfar Darom.