La Justicia Penal procesó ayer con prisión al cuarto policía de la Seccional 3ra. vinculado a 11 atracos contra locales comerciales del Centro y el Cordón.
Este agente se desempeñaba en el turno nocturno de dicha seccional.
Las investigaciones realizadas por la Brigada de Asaltos probaron que el funcionario corrupto había participado en la rapiña a una pizería ubicada en Tristán Narvaja y Cerro Largo.
El magistrado actuante consideró que este policía incurrió en un delito de rapiña especialmente agravada con un delito de simulación de delito.
La Brigada de Asaltos estableció que este efectivo introdujo en la casa de otro agente ya procesado una pistola perteneciente a la banda de "poliladrones".
La existencia del arma demostró que el mismo había participado en la rapiña de la pizería-bar. Para ello fueron claves los testimonios de la esposa de un policía ya procesado y de la suegra de reciente remitido.
En la madrugada del jueves 11, tres individuos fuertemente armados y con chalecos antibalas atracaron la pizería.
Tras llevarse $ 8.000, huyeron en un Chevrolet Monza, cuya matrícula había sido anotada por un funcionario policial que se encontraba haciendo el Servicio 222 a poca distancia.
El agente procesado ayer "armó" el secuestro de otro policía corrupto para eludir el cerco policial que se cerraba sobre la gavilla.
Es que tras cometer la rapiña, los agentes-rapiñeros observaron que el auto comenzó a ser seguido por otros móviles policiales. Así supieron que la Mesa de Operaciones de la Jefatura de Policía de Montevideo había dado una orden de captura contra el Chevrolet Monza.
La Justicia comprobó que la banda de "poliladrones" utilizaban los servicios de rapiñeros, quienes eran "contratados" por intermedio de un sujeto del Cerro conocido como "El Rafa". Este individuo inclusive les proporcionaba las armas para los "trabajitos". A cambio, "El Rafa" y los delincuentes comunes recibían un porcentaje de los hurtos o de las rapiñas.
Durante los atracos, los policías corruptos usaban los patrulleros para cubrir la retirada de los delincuentes. En algunas oportunidades, también ingresaron a los centros comerciales a rapiñar.
11 atracos
En sus investigaciones, la Brigada de Asaltos probó que la banda atracó a una juguetería, dos supermercados, una estación de servicios, un autoservice, un local de venta de celulares, una casa de artículos electrónicos, un comercio de ropas, un local de autoradios y un conocido bar de la calle Asunción en dos oportunidades.
Los policías también respondió a los llamados de hurtos consumados dentro de su jurisdicción y tras ingresar en las fincas robadas por otras bandas, se llevaban todo lo que encontraban a mano.
Los oficiales de la Seccional 3ra. habían detectado acciones sospechosas por parte de estos policías corruptos y los trasladó a otras seccionales en un intento de "autodepurar" sus propias filas.