Los autos viejos y los ómnibus son los que más contaminan el aire de Montevideo, según estudios del Laboratorio de Higiene Ambiental de la Intendencia de Montevideo (IMM).
El Centro, Portones de Carrasco y la Curva de Maroñas son, en ese orden, los barrios que tienen promedios más altos de sustancias en el aire. Tres Cruces, uno de los puntos con mayor tránsito vehicular, es el que continúa en la lista.
En el Centro, durante 2004, se registró un promedio de 53 microgramos por metro cúbico de partículas contaminantes. En Tres Cruces unos 39.
Sin embargo, en ninguno de esos casos los valores superaron el límite de tolerancia establecido por la Organización Mundial de la Salud (150 microgramos por metro cúbico). En todos los registros, los valores son tolerables. De hecho, Uruguay está sexto en un ranking mundial de países que con mejor calidad de aire (ver recuadro).
Para los técnicos del Laboratorio de Higiene Ambiental, que el tránsito sea más contaminante que la industria, responde a que la flota de vehículos está "muy envejecida".
"Tenemos un parque automotor con un promedio de edad muy alto. Si bien hay autos nuevos, los viejos no salen de circulación sino que cambian de dueño y siguen andando", dijo Alejandra Ostria, directora de Desarrollo Ambiental de la IMM.
TRANSITO. En Montevideo hay unos 400.000 autos particulares. También hay unos 3.000 taxis y 1.400 ómnibus. Los camiones casi no circulan por el casco urbano de la ciudad, donde se registran los valores más altos de polución.
Del conjunto, los autos son los que más contaminan el aire: son más en cantidad y no todos están en buenas condiciones para circular.
La IMM obliga a los conductores a hacer un control eléctrico y mecánico de sus autos y camionetas —el auto-test—, pero no hace inspecciones sobre la eficiencia de combustión de los motores, lo que genera mayores emisiones de gases.
"Tal vez en algún momento tengamos que incorporar ese control", dijo Gonzalo de Toro, director de Tránsito y Transporte de la IMM. Agregó que antes hay que mejorar la fiscalización de los autos que circulan sin haber efectuado la revisión obligatoria.
La IMM prevé para este quinquenio un plan de movilidad para privilegiar el uso del transporte colectivo y desalentar la circulación de los autos particulares.
"Los ómnibus y los autos consumen casi lo mismo, pero en un auto viaja un promedio de una persona y media, y en un ómnibus más de cinco. Si se reduce la cantidad de autos, no sólo baja la contaminación sino también hay menos accidentes porque hay menos tránsito", dijo Gonzalo de Toro.
La comuna invertirá unos 100 millones de dólares en este plan, durante los próximos cinco años. Se harán carriles exclusivos para ómnibus —con el fin de mejorar la calidad del servicio—, mayor ordenamiento de las líneas a través de más terminales de trasbordo, y con el aporte de la tecnología.
FLOTA. Si bien los ómnibus contaminan menos que los coches particulares, la comuna prevé una renovación de la flota y está atento a las experiencias que se harán con combustibles alternativos como el biodiesel.
La IMM pretende incorporar más micros, dejar las unidades más grandes para circular por los corredores con mayor número de pasajeros, e incluso la posibilidad de agregar unidades como el troley, que funcionan con electricidad.
Alejandra Ostria dijo que la nueva flota más el plan de movilidad previsto "son acciones que, en sumatoria, pueden mejorar los indicadores del estudio ambiental".
Después de los países "nórdicos"
Uruguay ocupa el sexto puesto en un ranking de 142 países en materia de calidad ambiental.
Este lugar no sólo puede explicarse por las medidas que se adoptan para el cuidado del medio ambiente, sino también por la topografía del país, según dijo Gabriela Feola, del Laboratorio de Higiene Ambiental.
"Montevideo es una ciudad que no está cercada por montañas y tiene buenos vientos de un lado a otro de la ciudad. Esa es una gran ventaja, sobre todo si comparamos con ciudades como Santiago de Chile, San Pablo o Ciudad de México", dijo.
El ranking fue hecho por las universidades de Yale y Columbia, de Estados Unidos, y por el Foro Económico Mundial, según publicó el diario argentino La Nación, el lunes 15 de agosto.
La tabla está encabezada por Finlandia, seguida por Noruega, Suecia, Canadá y Suiza.
Uruguay, en el sexto puesto, es el mejor en sudamérica. El último lugar, el 142, lo ocupa Kuwait.
Diez puntos en toda la ciudad para el monitoreo
Las industrias, en menor medida, también contaminan el aire de la ciudad. El Laboratorio de Higiene Ambiental tiene como referencia la Central Batlle y Ancap. Sin embargo, en ninguna de las zonas los índices dieron resultados altos.
En La Teja, por ejemplo, pese a la existencia de Ancap y de un tránsito importante de vehículos por los accesos de la ciudad, se registra un promedio anual de 36 microgramos por metro cúbico en particulas en suspensión.
"Solo una catástrofe en la Central Batlle podría ocasionar un problema ambiental en la ciudad", dijo Gabriela Feola, del Laboratorio.
Las probabilidades de que eso suceda son pocas y hasta ahora nunca se registraron episodios que generaran una alerta ambiental.
La IMM tiene 10 puntos de monitoreo del aire en la ciudad que están en tarea constante y sobre el cual, cada año, se desarrolla un informe ambiental, según dijo la técnica. Fueron seleccionados debido al tipo de emisión preponderante, las fuentes de emisión, factores topográficos, densidad de población, entre otros elementos.
Según los informes, los índices más altos de polución se registran en el centro de la ciudad y van desapareciendo hacia afuera.
Sin riesgos
Los contaminantes en la atmósfera pueden afectar la salud de la población. Sin embargo, las condiciones geográficas y climáticas de Montevideo hacen que el riesgo sea casi nulo.
"Como la ciudad es muy abierta y tiene mucho verde, son casi nulos los casos de enfermedades por el estado del aire", dijo el médico Carlos Baroffio.
"Encerrarse en un garaje, con un auto encendido que larga humo negro" es, según Baroffio, una situación comparable a "vivir en las ciudades de mayor concentración de aire contaminado, como Santiago de Chile, Ciudad de México o San Pablo.
El hombre inhala 14.000 litros de aire por día para vivir. Por ese motivo, el aire contaminado puede generar o agravar diferentes patologías.
Puede alterar la salud de personas con problemas respiratorios crónicos, asmáticos, ser causante de dolores de cabeza, entre otras enfermedades u otro tipo de malestares.
Los olores no provocan daños físicos, pero su efecto desagradable o asfixiante puede causar síntomas de enfermedad, disminución del apetito y del consumo de agua, náuseas e insomio, a decir del último informe del Laboratorio de Higiene Ambiental, del año 2004, de la Intendencia Municipal de Montevideo.
El informe también dice que la contaminación provoca el deterioro de la flora, del rendimiento de la productividad agrícola, de edificios, monumentos y de la visibilidad.
El cuidado de los edificios fue uno de los motivos de la IMM para disminuir el ingreso de los ómnibus a la Ciudad Vieja, donde está la mayor parte de los edificios patrimoniales.