El PT hizo su primer pedido de disculpas

Brasilia - El Partido de los Trabajadores hizo hoy un mea culpa ante el país por actos de sus militantes vinculados a un escándalo de corrupción y aseguró que sigue confiando y defenderá el mandato de su fundador, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

El partido "hace su primer pedido de disculpas a la nación pues los actos, que nos comprometen moral y políticamente delante de los brasileños, fueron cometidos por dirigentes del PT", dijo el partido en una declaración de la dirección nacional.

Las denuncias, añadió el documento de tres páginas, sobre financiamiento ilegal de campañas electorales "envuelven directamente al Partido de los Trabajadores...cuya actual dirección ejecutiva desconoce tales operaciones y aún más, desconoce si más hechos de esa naturaleza pueden surgir" en revelaciones de las instancias que investigan las corruptelas.

Los reportes sobre el uso de caja paralela de fondos para pagar deudas de campañas "crearon una situación vergonzosa para el PT y para nuestro gobierno. Es imposible evaluar en este momento la profundidad y la gravedad de tales daños" en el partido, añadió el PT en el documento divulgado en su sitio de internet.

El partido, fundado en 1980 y actualmente con más de 800.000 militantes, sin embargo, no mencionó a ningún dirigente específicamente, aunque aseguró que sigue investigando las denuncias para luego aplicar a los involucrados "castigos ejemplares".

"Al presidente, el PT le manifiesta su confianza y disposición a defender su mandato" de cuatro años y que culminan en enero del 2007, aseguró el partido.

Las disculpas surgen después de dos meses del estallido del escándalo, el 6 de junio, pasado cuando un diputado que era aliado al gobierno aseguró que miembros del PT pagaron en los años 2003 y 2004 sobornos a congresistas de la alianza oficial para así garantizar su voto a favor de proyectos del gobierno.

En medio del torbellino generado con la revelación, el tesorero del partido Delubio Soares renunció al cargo el 5 de julio y aseguró que nunca hubo pago de sobornos, sino que consiguió préstamos bancarios por 55 millones de reales (unos 23 millones de dólares) con los que pagó deudas de campañas del PT y de grupos aliados, sin declararlo a las autoridades electorales.

Con las investigaciones en el congreso y constantes informes de prensa, otros tres miembros de la dirección del PT involucrados en las denuncias debieron renunciar a comienzos de julio, llegando incluso a admitir recibir regalos como un lujoso auto por parte de un empresario.

El problema, según los investigadores, con la versión de los préstamos bancarios, es que se quedan por debajo del monto que ya congresistas han admitido haber recibido de Soares. La sospecha es que hubiera otras fuentes, como contratos sobrefacturados de empresas públicas.

La semana pasada, el caso llegó a rozar al presidente Lula cuando su jefe de campaña publicitaria, en las elecciones del 2002, dijo ante el congreso que una parte de la deuda por su trabajo le fue pagada con depósitos en un banco en el exterior y por lo cual no obtuvo facturas o recibos del PT, ni él como empresario los declaró al fisco.

Aunque el publicista Duda Mendonca no aclaró qué porción de los pagos era de la campaña presidencial y cuál de otros candidatos regionales del PT, quedó en evidencia que el partido recurrió a un financiamiento paralelo.

AP

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