Brasilia - El presidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva dijo hoy que tiene su conciencia "limpia y tranquila", al aludir en un discurso a la grave crisis política que enfrenta el país por denuncias de corrupción contra el oficialista Partido de los Trabajadores (PT).
"Yo soy un hombre tranquilo porque tengo mi conciencia limpia, tranquilo porque tengo mi conciencia tranquila", dijo el mandatario en Vitoria da Conquista, estado de Bahia (nordeste), donde inauguró un tendido de iluminación en áreas rurales.
Lula volvió a reclamar un "castigo vigoroso" para los culpables, aunque recordó que esas investigaciones no forman parte de sus atribuciones.
"Lo máximo que el presidente de la República puede hacer (contra los sospechosos) es apartarlos (de cargos oficiales), después tienen que pasar por los parámetros de la justicia brasileña, que es la que tiene que juzgar a las personas", dijo el jefe de Estado, en tácita respuesta a quienes le reclaman una acción más decidida.
Mientras Lula pronunciaba su discurso en el nordeste, unos 12.000 personas convocadas por partidos de la izquierda radical marchaban en Brasilia denunciándolo de encubrir la corrupción.
"No son pocos los que quieren arrojar dentro del Palacio (presidencial) algún error, algún proceso de corrupción", se quejó Lula.
"Quien no cumplió, quien cometió algún error tendrá que pagar", insistió.
AFP